Un Plan de Pensiones es un vehículo de ahorro-inversión a largo plazo destinado a cubrir unas contingencias determinadas, definidas como la jubilación, invalidez laboral total o permanente, fallecimiento y desempleo de larga duración.

Dicho instrumento de ahorro, exige establecer el compromiso de ingresar una cantidad determinada (aportación dineraria) en unos plazos determinados. Dicha aportación será la cual se destine al fondo de pensiones, formado por las aportaciones de todos los partícipes.

A la hora de elegir un plan de pensiones, hay que tener en cuenta que dicho fondo genera una serie de intereses por los activos financieros en los que se invierta, adquiriendo un beneficio extra a la hora de ser rescatado. Según la política de inversión, el participe puede elegir según su vocación inversora en diferentes planes (podrá cambiar su Plan de Pensiones a otro, sin ningún tipo de carga fiscal), ordenados de menor a mayor riesgo:

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Una buena gestión del plan de pensiones de un cliente es ir adaptando según la edad el perfil del fondo de inversión donde invierte, siendo los más jóvenes los menos adversos al riesgo, y las personas más mayores aquellas más conversadoras. Además hay que tener en cuenta el horizonte temporal de la inversión.

Existen en España dos tipos de régimen, el sistema de pensiones público y el sistema de pensiones privado:

  1. Previsión social pública: es la relacionada con la Seguridad Social, orientada a proveer pensiones por jubilación, invalidez y fallecimiento. El Estado va a dar una renta mensual a las personas que hayan cumplido una serie de requisitos a lo largo de su vida laboral. En determinados colectivos estas funciones se delegan en planes de Previsión Profesional (como mutualidades de colegios profesionales: abogacía, médicos, etc.).
  2. Previsión social privada: cuyo principal objetivo es aumentar la renta a percibir en el momento de la jubilación por parte de la Seguridad Social. Su vehículo es a través de sistemas se aseguramiento y ahorro voluntarios que se alimentan de aportaciones económicas, dichas aportaciones pueden ser:
    • Individuales: son aquellas aportaciones a la previsión social privada que los propios ciudadanos pueden realizar a través de planes de pensiones y seguros de ahorro orientados a la jubilación.
    • Empresariales: son aquellas aportaciones a la previsión social privada que realizan en determinadas ocasiones a sus empleados.

Características del sistema privado

  • Es voluntario y complementario a la Seguridad Social.
  • Es una de las vías más utilizadas para pagar menos impuestos, ya que fiscalmente las aportaciones durante el plan de pensiones reducen la base imponible.
  • El objetivo está dirigido a aquellas personas que desean asegurarse una cantidad mayor a percibir en el momento de la jubilación.
  • No sustituye al sistema de la Seguridad Social, es complementario.
  • La prestación de un Plan de Pensiones tributa como rendimiento del trabajo en el IRPF. Se puede cobrar en forma de capital, renta o de forma mixta. En cada una de las opciones el impacto fiscal es diferente.
    • Capital: se percibe en un único cobro, elevando el coste fiscal a pagar en ese año donde se perciban los derechos consolidados en forma íntegra.
    • Renta: se percibe periódicamente una cantidad definida.
      • Financiera: los beneficiarios reciben de forma periódica los derechos consolidados existentes en el plan.
      • Asegurada: están definidas como pólizas de seguro de vida. Las rentas aseguradas pueden tomar la forma de:
        • Rentas vitalicias: percibidas hasta el fallecimiento del participe.
        • Rentas temporales: percibidas por un periodo de tiempo determinado.
    • Mixta: surge de la combinación entre el cobro en forma de capital y de la modalidad de cobro en forma de renta.

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