Los teoremas del bienestar corresponden a dos teoremas fundamentales de la Economía del Bienestar. El primero señala que todo equilibrio competitivo corresponde a un óptimo de Pareto. El segundo teorema señala que es posible obtener cualquier asignación de recursos que sea un óptimo de Pareto a través del mercado competitivo.

Si bien los teoremas del bienestar parecen similares, en realidad no lo son pues destacan elementos distintos de la eficiencia y equidad. Veamos.

El primer teorema del bienestar

El primer teorema destaca el hecho de que un mercado perfectamente competitivo siempre nos llevará a una asignación de recursos eficiente, en donde no es posible mejorar la situación de un individuo sin empeorar la de otro (un óptimo de Pareto). En otras palabras, nos señala que el mercado competitivo es una herramienta fundamental para alcanzar una asignación eficiente, sin despilfarrar recursos.

Ahora, el mercado competitivo no nos asegura que la distribución que resulte sea considerada por la sociedad como equitativa o justa.

Veamos un ejemplo, suponga que la ciudad De la Mancha el litro de leche cuesta 10 euros mientras que el litro de horchata cuesta 5 euros. Los precios se definen de acuerdo a la oferta y la demanda en un mercado perfectamente competitivo. Luego de un par de años, el precio de la leche cae a 2 euros debido a que entran nuevos productores al mercado y es también más fácil importar leche de otros países. Los ingresos de los productores de leche caen de manera significativa mientras que los de los productores de horchata se mantienen.

El segundo teorema del bienestar

El segundo teorema cambia la discusión desde la eficiencia hacia el tema de la distribución y equidad. Nos señala que podemos alcanzar cualquier distribución que queramos a través del mercado. Basta con cambiar las asignaciones para que el mercado haga el resto y lleguemos a un equilibrio eficiente (óptimo de Pareto).

En otras palabras, este teorema nos indica que el mercado es una excelente herramienta para lograr la asignación que consideramos más equitativa.

Veamos un ejemplo, suponga que el gobierno considera que es muy injusto que los productores de leche ganen menos que los de horchata y decide fijar por ley el precio de la leche en 20 euros. De acuerdo al segundo teorema del bienestar esto es un error. Si queremos lograr una asignación de los recursos más equitativa pero a la vez eficiente debemos utilizar el mecanismo de mercado. Esto es, no interferir en los precios sino que entregar directamente más ingresos a los productores de leche.

Los teoremas del bienestar son un elemento clave para la asignación eficiente de los recursos con los que cuenta una sociedad.