La tendencia de los precios es uno de los principios básicos que se deben conocer para hacer trading. Se suele decir que si apuestas por la tendencia ganarás más que si vas en contra de ella. Vamos a ver cómo podemos hacer que la tendencia sea nuestra amiga en el mercado de divisas (forex).

Como en todos los mercados, en las cotizaciones del forex existen tendencias, que podemos dividir en tres categorías principales. Pueden ser tendencias a largo plazo, tendencias a medio plazo o tendencias a corto plazo. Ser capaz de identificar una tendencia y la categoría a la que pertenece es fundamental si se quiere ganar dinero operando en forex. Para ello, es necesario saber utilizar diversos mecanismos (análisis técnico y análisis fundamental principalmente) para identificar la tendencia. Una vez sepamos identificar la tendencia, ésta se convertirá en nuestra amiga.

El mercado de forex está impulsado especialmente por las tendencias de la macroeconomía y la política monetaria de los países, por lo que suelen tardar años en establecerse. El mejor uso de estas tendencias es buscando proyecciones a largo plazo, para después ir acortando el tiempo de análisis. Los traders a menudo comprueban la fuerza de una tendencia utilizando una combinación de tres medias móviles. Su finalidad es determinar si realmente están ante una tendencia que puede utilizar. Es poco probable que una tendencia sea la misma a corto y largo plazo. Por ejemplo, hay pares de divisas que se ven bien en el corto plazo, pero que en el largo plazo no son una buena inversión y viceversa.

Algunos traders, en lugar de seguir las medias móviles, recomiendan ver la acción bruta del precio. A veces puede ser la forma más eficaz y más simple de identificar las tendencias en el mercado de forex. Para ello, a través del análisis técnico hay que estar atento a los patrones del mercado. Buscar puntos en los que se establezcan máximos y los mínimos. Esto significa que, cuando un par de divisas está en ascenso, podrá identificar si es probable que suba más o no, y lo mismo con los pares en un descenso. Hay que tratar de encontrar señales de que la tendencia está mostrando fuerza (con el indicador ADX por ejemplo) o que por el contrario, se está debilitando y debemos salir.  Una vez conozcamos bien el comportamiento de un par de divisas, podemos ver con qué frecuencia cambia y en qué direcciones.

Los mercados financieros que están en tendencia, pueden registrar fuertes cambios y luego se autocorrigen. Cuando el mercado cambia de dirección fuertemente, si se logra predecir con antelación se puede ganar mucho dinero, pero si estaba a favor de la tendencia y no se logra salir a tiempo se pueden sufrir grandes pérdidas.  Identificando en qué parte de la tendencia nos encontramos, es más probable poder predecir su dirección y cuándo será el período de corrección.

Cuando una parte particular del mercado está en un movimiento alcista, tendrá pequeñas caídas en el camino, en las que hay que estar atento para comprar (sabiendo que es una tendencia alcista), en vez de vender en ese momento. Teniendo en cuenta que las tendencias se mueven por fases, subiendo y luego estancándose, o bajando y estancándose de manera similar, podremos usar las tendencias a nuestro favor. Sabiendo en qué punto se encuentra la tendencia, podremos hacer que se convierta en nuestra amiga.