Fondo de gestión pasiva

Un fondo de gestión pasiva es un tipo de fondo de inversión en el que la sociedad gestora o gestor se limita a replicar el índice de referencia o benchmark.

En palabras más sencillas, decimos que un fondo es de gestión pasiva cuando no intenta batir al mercado. Esto es, a diferencia de un fondo de gestión activa, trata de obtener la misma rentabilidad que la media del mercado incurriendo en los menores costes posibles. Se utilizan tanto para renta variable como para renta fija.

Los gestores de este tipo de fondos obtienen una rentabilidad igual o muy similar a las de su benchmark. ¿Cómo lo hacen? Invirtiendo por ejemplo en las mismas acciones y en la misma proporción que el índice.

Por ejemplo, supongamos un índice de referencia de renta variable americana como el Dow Jones. El Dow Jones está compuesto por 30 valores, los cuales tienen una ponderación determinada. Su el índice de referencia del fondo es este índice bursátil, comprará los 30 valores en las mismas proporciones que el índice. Solo cambiará las acciones en las que invierte o cantidad invertida si el índice cambia su composición. Pero como veremos más abajo se pueden replicar también mediante muestreo o mediante réplica sintética.

Tipos de fondos de gestión pasiva

Aunque pueda parecer simple, replicar la rentabilidad de un índice no es tarea menor. Existen tipos de activos como los fondos cotizados o ETFs, que facilitan esta función. No obstante, según el gestor del fondo utilizará una forma u otra para replicar los movimientos del índice.

De forma simplificada, podríamos decir que existen tres formas de replicar un índice:

  • Réplica física

Para replicar físicamente un índice, basta con comprar los activos que componen el índice en la misma proporción. Este sería el caso del ejemplo inicial. Para replicar un índice con 30 valores, el gestor compraría los 30 valores en las mismas proporciones que el índice. También se conoce como réplica completa.

La rentabilidad puede ser similar, pero nunca igual. La razón es que para calcular la rentabilidad de la inversión habría que calcular las comisiones. Comisiones que reducirían la rentabilidad final.

En cualquier caso, la réplica física es óptima para mercados muy líquidos en los que las comisiones son muy bajas y el gestor puede cambiar con facilidad la composición de la cartera.

  • Réplica por muestreo

En la réplica por muestreo, el gestor intenta aproximarse lo máximo posible a la rentabilidad del índice sin comprar todos los valores que lo componen. Por ejemplo, en un índice con 30 valores, podría optar por comprar los 15 más representativos.

En este caso, la rentabilidad puede diferir más de la original del benchmark. A cambio, el gestor tendrá menos costes por comisión.

La réplica por muestreo se suele utilizar en índices compuestos por muchos valores. En cuyo caso, hacer una réplica física significaría incurrir en demasiados costes. Por ejemplo, replicar el índice NYSE que está compuesto por más de 3.000 valores.

  • Réplica sintética

La réplica sintética consiste en operar con instrumentos financieros tales como futuros, swap o ETF para intentar obtener la misma rentabilidad.

Por ejemplo, firmar un contrato swap. En dicho contrato, el fondo de inversión paga una comisión a un banco. A cambio de esa comisión, el banco se compromete a pagar la rentabilidad que genere el índice de referencia al fondo.

La rentabilidad en los casos de replicación sintética suele ser muy parecida a los del benchmark. El fondo se ahorra las comisiones de operativa, pero paga la comisión del contrato swap. El banco intenta desviarse lo mínimo posible, para ganar más dinero, ya que si no cumple podría tener pérdidas.

Ventajas y desventajas de los fondos de gestión pasiva

De la misma manera que sus contrarios, los fondos de gestión activa, los fondos de gestión pasiva también presentan una serie de ventajas e inconvenientes.

Ventajas

  • Menores costes de comisión.
  • Se obtiene la misma rentabilidad (o muy similar) que la media del mercado.
  • Es más sencillo realizar un seguimiento.
  • En general, no dependen de la habilidad del gestor

Desventajas

  • Renunciar a obtener rentabilidades mayores.
  • Es más difícil adaptar la inversión al perfil de riesgo del inversor.
  • Al replicar a un índice la diversificación es relativamente reducida.

Críticas a la gestión pasiva

La principal crítica a la gestión pasiva proviene, por supuesto, de los fondos de gestión activa. Los cuales piensan que para eso es mejor no invertir en un fondo de inversión. Es decir, cualquiera puede llevar a cabo una gestión pasiva sin ser un profesional, simplemente replicando un índice.

Además, los detractores de la teoría del paseo aleatorio, piensan que es una actitud derrotista pensar que no se pueden obtener mayores rentabilidades. Y que, en realidad, los gestores partidarios de la gestión pasiva no tienen suficientes conocimientos y por eso no aplican una gestión activa.

Otra de las cuestiones que se ponen sobre la mesa, es que no siempre obtener menos rentabilidad es peor. Muchas veces, el inversor lo que quiere es obtener menos rentabilidad pero de forma más segura y constante. Es decir, en lugar de ganar un 20% en 5 años, prefiere ganar un 15%, pero que ese 15% sea consecuencia de ganar un poco cada año. Y no, ganar un 20% pero el segundo año estar perdiendo un 30% a causa de un crack bursátil.

Al final, todo depende del perfil del inversor. Dependiendo de las preferencias de cada inversor será más adecuado invertir en un tipo de fondo u otro.

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