Garantía

Una garantía es un mecanismo para asegurar el cumplimiento de una obligación y así proteger los derechos de alguna de las partes de una relación comercial o jurídica.

Una garantía es un contrato o compromiso exigible mediante el cual, alguna de las partes de una relación comercial o jurídica, se compromete a que en el caso de que no se cumpla con lo pactado o surja algún inconveniente, se protegerán los derechos del afectado intentando reducir al máximo cualquier perjuicio.

Para qué sirve la garantía

La garantía es un medio para dar mayor seguridad en los casos en los que exista un riesgo importante de que alguna condición no se cumpla o aparezca un problema. Sin las garantías, muchas transacciones no se llevarían a cabo o serían muy costosas ya que alguna de las partes tendría que asumir un riesgo importante de sufrir una pérdida económica.

Las garantías tienen un rol muy importante en la economía puesto que facilitan las transacciones dando mayor seguridad a las personas de que lo que compren no fallará o lo que pacten se cumplirá.

Ejemplo de uso de garantía

Cuando existen fallas de mercado como la asimetría de información, las garantías constituyen un elemento clave para que el mercado funcione. Sin garantías, el mercado podría ser muy limitado o simplemente no existir. Veamos un ejemplo: en el caso de los coches usados, existe un problema de asimetría de información porque el comprador no tiene la capacidad de evaluar la calidad del coche sin haberlo utilizado previamente. Mientras que el vendedor puede tener más información pero no los incentivos suficientes para revelarla.

Probablemente en este caso, si no existen garantías, los coches de alta calidad terminarían saliendo del mercado ya que el precio máximo que un consumidor desinformado estaría dispuesto a ofrecer sería bajo porque enfrenta el riesgo de comprar un coche de mala calidad. Esto genera un problema de ineficiencia ya que existen compradores interesados en coches usados de calidad y también oferentes de coches de calidad interesados en vender pero estas transacciones no se llevarían a cabo. En este caso, la garantía puede servir como un elemento diferenciador, los dueños de coches de calidad pueden ofrecer una garantía de calidad extendida mientras que los dueños de coches de baja calidad no. De esta forma, el consumidor obtiene más información a la vez que se asegura un respaldo en caso de que el coche no funcione bien.

Tipos de garantías

Existen diversos tipos de garantía de acuerdo al derecho que se esté protegiendo. A continuación describimos algunas de las garantías más conocidas:

  • De compra: asegura al comprador de que si el producto que compró sufre algún desperfecto, el fabricante se hará responsable de repararlo o cambiarlo por uno nuevo. Las características más comunes de este tipo de garantía son:
    • Son limitadas a un determinado período de tiempo (1 año por ejemplo)
    • Solo cubren desperfectos de fábrica y no el mal uso o accidentes causados por el comprador
    • Se debe presentar algún comprobante de compra o la documentación de la garantía que se entregó al momento de la compra
  • Personal: una tercera persona se compromete a hacerse responsable en caso de incumplimiento. Este tipo de garantía se suele aplicar en el caso de préstamos en donde un tercero llamado aval pagará la deuda si la persona que ha pedido el préstamo no cumple
  • Real: se refiere a los casos en donde se deja un activo como garantía de pago. Así por ejemplo, en el caso de una hipoteca el deudor deja su casa a modo de garantía del cumplimiento de lo pactado
  • Financiera: se trata de los casos en donde se utiliza un instrumento financiero o dinero en efectivo a modo de garantía
  • Constitucional: cuando lo que se garantiza son los derechos constitucionales de una persona. Así por ejemplo, si una persona es investigada por un supuesto robo o crimen, el Estado debe garantizar que se llevará a cabo un debido proceso judicial y que se respetarán los derechos del investigado
  • Legal: cuando la garantía se encuentra establecida por ley
  • Convencional: en los casos en los que la garantía es pactada libremente por las partes de una relación

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