Inteligencia económica

Por Javier Sánchez Galán · Actualizado el 24 noviembre 2022 Revisado por Guillermo Westreicher
Inteligencia Económica

La inteligencia económica es un concepto de nueva creación en los últimos años en el ámbito empresarial basado en la recolección, uso y transmisión ordenada y coherente por parte de las empresas al resto de agentes económicos. Básicamente se centra en la transformación de información en ventaja empresarial.


Otra manera de denominar a este concepto es como inteligencia competitiva o empresarial. No solamente es aprovechada esta materia por empresas, sino que también instituciones de muy diversa naturaleza y países optan por su empleo a la hora de establecer modelos de funcionamiento económico o planes estratégicos.

El óptimo empleo de la información en un sector económico puede ofrecer en gran número de ocasiones a las compañías importantes ventajas competitivas y oportunidades para el aumento de sus beneficios. Debido a este hecho, este término y su evolución reciente han ido de la mano de aquellos sectores económicos más competitivos y marcados por los cambios constantes, como son el tecnológico, el farmacéutico o el financiero.

Por tanto, la inteligencia económica enfoca hacia el futuro la visión de las empresas en el entorno económico actual, motivando a sus organizaciones al estudio y análisis de cambios, novedades o avances, de modo que los resultados obtenidos ayuden a abrir nuevos caminos empresariales o al mejor desarrollo del sector en el que trabajan. Esto adquiere mayor importancia en un mundo como el actual, marcado por la globalización y el exponencial desarrollo de las telecomunicaciones y la información.

Naturaleza de la inteligencia económica

El concepto de inteligencia económica va ligado al correcto uso de los datos y la confección de constantes, profundos y elaborados sistemas de información que las firmas puedan aprovechar para potenciar su actividad económica o ampliar su poder en un mercado determinado.

Desde ese punto de vista, la dirección estratégica más avanzada concibe su uso como una moderna y positiva manera de desarrollar estrategias empresariales. Por este motivo, a menudo suele identificarse el empleo de la inteligencia económica con el desarrollado por los lobbys y distintos grupos de influencia económica y política en todo el mundo.

Fases de un modelo de inteligencia económica

Las fases de un modelo de inteligencia económica son los siguientes:

  • Obtención de información relevante, valiosa y que aporte valor (en este caso, de manera totalmente ética y legítima, no confundiéndose con el concepto de información asimétrica o privilegiada).
  • Uso de los datos y conservación, de manera que pueda protegerse el contenido para su evaluación y aprovechamiento futuro sin que el resto de competidores comerciales acceda a ella en la medida de lo posible
  • Puesta en marcha de acciones empresariales de influencia originadas y basadas en los datos con los que se cuente, de modo que pueda situarse a la compañía a la cabeza del sector. Se hace por medio de decisiones empresariales fruto de anteriores planteamientos estratégicos y operacionales.