La diferencia principal entre un mercado primario y un mercado secundario es que en los primeros es donde se emiten los activos financieros y los segundos es donde se negocian e intercambian los activos financieros ya emitidos previamente. Ambos, son necesarios en la estructura de funcionamiento de los mercados financieros.

sistema financiero

Mercado primario: Emisión de nuevos títulos

En los mercados primarios la emisión de los productos se realiza y se verifica bajos determinados criterios de liquidez y solvencia, así como la valoración de los activos financieros se produce a través de agencias de rating.

La emisión se realiza mediante la definición de las características del producto a emitir y su colocación se lleva a cabo a través de agencias emisoras autorizadas que tengan una determinada reputación en el mercado, con la finalidad de que pueda ser negociado en el mercado secundario.

Podemos decir que el mercado primario es el primer filtro de mercado y es fundamental para garantizar un buen control del instrumento financiero emitido.

Mercado secundario: Negociación de títulos emitidos previamente

Es el mercado de negociación dónde interviene la oferta y la demanda.

Los inversores pujan por obtener los precios más competitivos con la finalidad de maximizar su beneficio en un determinado horizonte temporal.

En este mercado, los participantes ya tienen información acerca de las características del producto y pueden decidir con seguridad si comprar o vender el activo financiero en cuestión.

Este segmento de negociación debe respetar el anonimato de las partes que intervienen en la operación y la transparencia de sus precios. Además, debe exigir un mínimo de liquidez debido a que hoy en día no se produce, y esto hace que el coste en las operaciones sea mayor ya que la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta, en algunos casos, es muy elevada e incide directamente en el volumen negociado del activo y en su capitalización, además de que traslada al inversor este coste y hace más difícil obtener un beneficio en la operación.