Tanto PIB nominal como PIB en términos de la paridad del poder adquisitivo (PIB PPA) son dos tipos de medición económica que estudian el tamaño de las economías del mundo. El término PIB en ambos casos se refiere al producto interior Bruto.

Según la definición de los dos medidores, PIB por paridad y PIB nominal son diferentes en cualquier país del mundo con una excepción: Estados Unidos, donde coinciden al ser el país cuya moneda se toma como referencia internacional.

La principal diferencia existente entre estas dos formas de medición y estimación económica es que el PIB nominal se basa en un cálculo de la producción de un país tomando como referencia una moneda corriente (generalmente lo hace en dólares estadounidenses).

Por su parte, el PIB de paridad de poder adquisitivo se centra en la capacidad de compra que se tiene en los territorios con determinadas cantidades de moneda propia que posteriormente sufre una homogeneización al pasarse a dólares. Por definición, este es un PIB que ha sufrido una conversión siguiendo tasas de paridad del poder adquisitivo. En otras palabras, podría decirse que el PIB derivado del poder adquisitivo establece una determinada relación entre producción y los precios relativos de dicha nación.

Suele decirse que el PIB PPA da una imagen más real y fiel de lo que es la situación de un país, ya que muestra la capacidad de compra con las que cuentan los ciudadanos del mismo y no se basa simplemente en los ingresos nominales de las personas como hace el nominal. Sin embargo es frecuente que exista desconfianza de las cuentas elaboradas por cada país, ya que en ocasiones estos no muestran fielmente su realidad o no cuentan con mecanismos de transparencia económica.

A menudo se considera que al PIB nominal le afecta la volatilidad de los precios y los tipos de cambio, especialmente en países con situaciones de inflación. Sin embargo, el PIB nominal requiere para su cálculo menos cantidad de tiempo y de recursos. Por este motivo este último se ha consolidado a lo largo de los años como la herramienta más utilizada a la hora de conocer la riqueza de diferentes puntos del mundo.

A menudo es posible que dependiendo de un PIB u otro se den como resultados diferentes situaciones, en las que un país esté por encima del otro en términos de uno y por debajo en términos de otro. Esta situación destaca especialmente en países poco desarrollados donde con un dólar se adquiere un gran poder adquisitivo.

Pongamos como ejemplo cercano la diferencia entre Alemania y España: Aunque el PIB nominal estimado en Alemania es mayor que el del caso español, en términos de paridad de poder adquisitivo la situación es totalmente inversa, pues con una misma cantidad de dinero en ambos países, un ciudadano tiene mayor poder de compra en España.