La inflación subyacente (en inglés, core inflation), es un indicador que muestra la variabilidad de los precios de consumo a corto plazo más precisa que la inflación general o convencional.

Este indicador de inflación nace tras la crisis energética de la década de 1970, dada la volatilidad de los precios se veía necesario identificar las variaciones de los precios excluyendo del índice de precios al consumo (IPC) los componentes más volátiles:

  • El índice energético (gasolina, electricidad, gas…).
  • El índice alimentos no elaborados (frutas, verduras…).

De esta forma, se ha convertido en un indicador indispensable para el estudio del comportamiento de los precios y toma de decisiones entre los bancos centrales,  entre los analistas, y en general por todo el mundo económico. Tiene una capacidad real de reflejar los cambios en los precios de una forma menos errática, que mediante la medición de esos cambios por parte del índice de precios al consumo (IPC).

Componentes de la inflación subyacente por grupos de bienes y servicios

La forma de cálculo sería restando los dos grupos mencionados: el índice energético y el de alimentos no elaborados.

– IPC alimentación y bebidas no alcohólicas.

– IPC Bebidas alcohólicas y tabaco.

– IPC artículos de vestir.

– IPC alquiler de viviendas.

– IPC menaje doméstico.

– IPC medicinas.

– IPC transporte.

– IPC comunicaciones.

– IPC Ocio y Cultura.

– IPC Enseñanza.

– IPC Hoteles, cafés y restaurantes.

– IPC Otros bienes y servicios.

Podemos ver en la serie de tiempo de datos proporcionados por el Banco de España que la inflación subyacente tiene un comportamiento más suave, con menos altibajos, que la inflación general:

inflacion subyacente