Las velas japonesas son una forma de representación gráfica de la información esencial de la cotización de un activo financiero en un determinado periodo de tiempo.

Las velas japonesas son una alternativa a la representación gráfica habitual en forma de línea. La representación gráfica en forma de línea sería como sigue:

El gráfico anterior, muestra la cotización de un activo financiero en forma de línea, que se dibuja uniendo los precios de cierre al final de cada periodo. Por ejemplo, un gráfico diario, representará la unión de los precios de cierre a final de cada día. Si el gráfico fuera de periodicidad mensual, estaría formado por los precios de cierre al final de cada mes. La única información que podemos apreciar, son los precios de cierre.

Dicho esto, existen diferentes opciones para obtener más información sobre el precio con un simple vistazo al gráfico. Una de esas opciones son los gráficos de velas japonesas. Las velas japonesas, a diferencia de los gráficos en forma de línea, nos informan, en general, de cuatro parámetros. Nos informan del precio de apertura, de cierre, el máximo y el mínimo. Además, para distinguir entre periodos alcistas y bajistas, se suelen rellenar los cuerpos de cada vela con distintos colores. A continuación se muestra un ejemplo de un gráfico en forma de velas japonesas:

Estructura de las velas japonesas

Como ya hemos dicho, las velas japonesas tienen la principal ventaja de nutrirnos de mayor información con un simple vistazo. Quizás, al principio, pueda parecer más complejo. Sin embargo, aunque en realidad es así, con el tiempo y la experiencia resulta mucho más fácil analizar este tipo de gráficos. Para aprender a interpretar gráficos de velas japonesas, explicaremos la estructura de las velas japonesas.

Podemos diferenciar entre velas japonesas alcistas y bajistas. Dicho sea de paso, y para abreviar, en ocasiones haremos referencia al término “velas” como sinónimo de velas japonesas. Las velas alcistas se colorean de blanco o de verde, mientras que las bajistas se colorean de negro o de rojo.

La estructura de las velas japonesas es la siguiente:

Lo que representa cada parte de la vela se explica a continuación:

  • Apertura: Es el primer precio al que cotiza el activo financiero en el periodo de referencia.
  • Cierre: Es el último precio al que cotiza el activo financiero en el periodo de referencia.
  • Cuerpo: Conjunto de precios que se encuentran entre la apertura y el cierre en el periodo.
  • Máximo: Es el precio más alto al que ha cotizado el activo en el periodo de referencia.
  • Mínimo: Es el precio más bajo al que ha cotizado el activo en el periodo de referencia.
  • Sombra: Nos informa de precios a los que ha cotizado el activo, pero que no son ni el precio de cierre, ni el de apertura, ni mínimos, ni máximos.

En este sentido, podemos encontrarnos con velas que no tengan sombras. Es decir, con velas cuyo mínimo o máximo sea igual al precio de cierre o de apertura. Pueden tener dos sombras, pueden tener solo una sombra o pueden no tener sombra. Así pues distinguiremos tres casos:

  • El cierre es igual al máximo (velas alcistas). El precio de cierre es igual al mínimo (velas bajistas)

  • El precio de apertura es igual al mínimo (velas alcistas). El máximo es igual al precio de apertura (velas bajistas)

  • Apertura y cierre coinciden con los precios máximos y mínimos.

Patrones de velas japonesas

La razón por la cual es importante conocer las muchas formas que pueden adoptar las velas japonesas, radica en su utilidad para analizar el precio. Esto es, según la forma que tenga una vela o un conjunto de ellas, eso tendrá unas implicaciones. Los patrones de velas japonesas se incluye dentro del análisis técnico. Más concretamente, dentro del análisis chartista. Si bien es cierto, todo sea dicho, que algunos analistas lo consideran un tipo de análisis en sí mismo. A continuación se muestra un ejemplo de velas japonesas con implicaciones alcistas y bajistas.

En lugar de velas independientes, podemos destacar también conjuntos de velas. Estos conjuntos de velas japonesas, al igual que en el caso anterior, nos indican que es probable que el precio tome una u otra dirección

Los patrones anteriormente expuestos son patrones muy estudiados. Es decir, cada patrón tiene una explicación. Existe una amplia literatura al respecto con cientos de patrones. Más importante que los patrones en sí, es el contexto en el que ocurren. Dicho de otra forma, la validez e importancia de los patrones depende del punto de la tendencia en qué aparezcan. Con lo cual, los patrones vistos son ejemplos muy sencillos que por sí solos no significan demasiado. Además, algunos analistas combinan este análisis con otras herramientas como el volumen bursátil.

Por último, es imprescindible destacar dos cuestiones. La primera cuestión es que, como todos los tipos de análisis, no es infalible. Es decir, nos indica que es probable que se dé un movimiento. Y, por tanto, al ser probable no es seguro. La segunda cuestión, tiene que ver con que los patrones no son perfectos. Es decir, no siempre suceden con exactamente la misma apariencia que los ejemplos. Con lo cual, dominar el análisis de las velas japonesas requiere tiempo y experiencia.