Compensación

La compensación es la devolución de una deuda pendiente con una persona o empresa. Puede ser a través de un abono monetario o de la entrega de un objeto o título financiero que tenga el mismo valor del crédito.

Si nos referimos a dos sujetos que se han financiado entre sí, la compensación es un modo de extinguir dichos compromisos. Supongamos, por ejemplo, que A tiene una deuda de US$ 1.500. Si su acreedor le pide un préstamo de US$ 1.000, el saldo por cancelar de A solo será de US$ 500.

Nos encontramos entonces frente a una forma de simplificar las obligaciones financieras entre dos partes que son deudoras y acreedoras recíprocamente. Así, la persona o entidad que le deba más a su contraparte será la única que tendrá un pago por saldar.

En ese sentido, la palabra compensación también es utilizada para denominar al intercambio periódico de documentos de crédito entre instituciones financieras. Ello, con el fin de liquidar préstamos que se han otorgado mutuamente.

Otra acepción de compensación

Otra acepción de compensación es indemnización. Es decir, hace referencia al acto de realizar una pago con el fin de reparar un daño o perjuicio.

Asimismo, en un sentido más abstracto, compensar puede significar equiparar. Por ejemplo, si una compañía ha registrado pérdidas en un mes, pero al siguiente ha reportado ganancias.

Políticas de compensación

En el ámbito laboral, la compensación es lo que un empleado recibe a cambio de su trabajo. Una parte importante de esa retribución corresponde al salario. Sin embargo, también son clave otro tipo de recompensas como la satisfacción personal.

Una adecuada política de compensaciones no debe ser discrecional, sino basarse en el desempeño. Es decir, es necesario que las remuneraciones reflejen la productividad. De otro modo, los colaboradores no se sentirán incentivados. Además, se deben tomar en cuenta la cultura organizacional y los objetivos de la compañía.

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