Desigualdad económica

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La desigualdad económica es la situación en la que la existe una diferencia relacionada con la renta, la riqueza o bienestar económico entre los diferentes integrantes de la población de una zona geográfica.

Normalmente, cuando hablamos de desigualdad económica, estamos haciendo referencia a una diferencia. En un caso simplificado con dos personas, si una persona tiene 20 dólares y otra tiene 40 dólares existe una desigualdad económica.

Es evidente, que la desigualdad es lo contrario de la igualdad. Y, en última instancia, la igualdad implica que dos personas tienen lo mismo. Por tanto, la desigualdad tendrá lugar siempre que diferentes personas o colectivas disfruten de una renta, riqueza o bienestar diferentes.

La desigualdad económica en sí misma no es mala. Lo que es malo es la inequidad o falta de justicia. Ahora bien, el problema reside cuando la desigualdad económica está motivada por una diferencia en otros aspectos.

Por último, y antes de adentrarnos en materia, nunca debemos confundir desigualdad con pobreza. Pobreza y desigualdad pueden o no coexistir. Por ejemplo, una sociedad muy desigual puede ser muy rica. Y al revés, una sociedad con altos índices de igualdad puede ser muy pobre. Lo contrario, también podría ser cierto.

Causas de la desigualdad económica

Como fenómeno, la desigualdad tiene unas causas. O lo que es lo mismo, una serie de circunstancias que provocan la desigualdad.

Hemos recogido un conjunto de los aspectos más relevantes a los que citan distintos organismo internacionales, así como las principales investigaciones. Algunas causas que pueden influir en la desigualdad son:

  • Globalización
  • Salarios muy bajos de un sector de la población
  • Marcos laborales que desprotegen a los trabajadores
  • Cambios tecnológicos
  • Catástrofes naturales y guerras
  • Marcos legales desiguales
  • Desigualdad de género (Ver brecha salarial)
  • Ausencia de los derechos fundamentales
  • Inexistencia de redistribución de riqueza
  • Políticas fiscales que favorecen a las rentas altas
  • Falta de acceso a servicios básicos: educación, sanidad y justicia.
  • Corrupción

Una nota importante recae en la expresión ‘pueden influir’. No estamos diciendo que influyan o no, pero sí es cierto que podrían ser una causa de la desigualdad económica.

Consecuencias de la desigualdad económica

Las causas que hemos estudiado anteriormente, motivan a su vez una serie de consecuencias. Conviene no confundir causas y consecuencias.

Aunque, cabe indicar, que en algunos casos se retroalimentan. Por ejemplo, la corrupción puede provocar un aumento de la desigualdad y a su vez, como consecuencia, dar como resultado más corrupción. Entre las consecuencias más destacadas de la desigualdad económica se encuentran:

Las anteriores, al igual que en las causas, también son ‘posibles’ consecuencias. Por tanto, no estamos diciendo que sean consecuencia directa, pero podría ocurrir.

Medidas de desigualdad económica

Estamos de acuerdo en que la desigualdad es un fenómeno muy importante. Cada vez más estudiado por sociólogos, economistas, intelectuales y políticos. Tiene sentido entonces pensar en cómo podríamos medir la desigualdad.

Esto es, el concepto queda claro, pero es lógico preguntarse: ¿Cómo podemos saber si existe desigualdad? Y en caso de que exista, ¿De qué cuantía es dicha desigualdad?

A lo largo del siglo XX, economistas como Conrado Gini, Henri Theil o Max Otto Lorenz investigaron sobre la materia. Progresivamente, sus cálculos han sido mejorados y desarrollados con más insistencia. Luego, entre las herramientas más destacadas que reflejan la desigualdad nos encontramos:

A estas herramientas se le han añadido nuevos indicadores de desigualdad que tienen en cuenta más de una dimensión (multidimensionales) que tratan, además de la desigualdad del ingreso, otras como las capacidades definidas por Amartya Sen.

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