Estática comparativa

La estática comparativa es un método en economía que consiste en comparar dos puntos de equilibrio. Se utiliza para contrastar dos situaciones, una antes y otra después de la modificación en una variable externa al modelo analizado.

Es decir, si nos referimos, por ejemplo, a la oferta y demanda de un producto, se calcula la variación en el precio y en la cantidad vendida. Ello, a partir de algo exógeno como un cambio en la estructura de mercado de competencia perfecta a monopolio.

En un mercado competitivo, el punto de equilibrio resulta de igualar la demanda a la oferta. Sin embargo, cuando existe solo un oferente, se debe equiparar el coste marginal al ingreso marginal. La diferencia entre ambos escenarios la observamos en la siguiente imagen:

Cabe precisar que la estática comparativa no se detiene a investigar en detalle cómo se pasa de un equilibrio a otro. Tan solo contrasta el inicio con el resultado final.

Historia de la estática comparativa

La historia de la estática comparativa data de los comienzos de la economía. Se atribuye como su precursor a David Hume quien en 1752 estudió cómo un incremento en las reservas de oro impactaba en los precios.

Luego, la estática comparativa comenzó a aparecer de forma gráfica a partir de 1870. Sin embargo, fue formalizada recién por John Hicks en su libro “Valor y Capital” de 1939. Igualmente, lo hizo Paul A. Samuelson en “Fundamentos del análisis económico” de 1947.

Funciones de la estática comparativa

La estática comparativa es de mucha utilidad para la microeconomía, para evaluar cómo funcionan los distintos mercados. Sin embargo, también sirve para la macroeconomía, especialmente para saber cómo afectan las decisiones de política monetaria y fiscal.  Por ejemplo, se pueden analizar los efectos de un incremento en la masa monetaria por parte del banco central.

Cabe destacar además la simplicidad de este método, al dejar de lado el proceso por el cual se llega a cada equilibrio. Asimismo, se caracteriza por ser hipotético-deductivo, ya que se infieren leyes partiendo de un número restringido de teorías y principios. Entre estos últimos destaca, por ejemplo, la maximización de beneficios como condición necesaria en el manejo de una empresa.

Sin embargo, debemos tomar en cuenta también los límites de la estática comparativa. Al contrastar dos situaciones de manera aislada, se debe tener mucho cuidado al establecer una causalidad. Es decir, debe considerarse si ha impactado una o más variables.

Además, otro aspecto clave que no estudia la estática comparativa es la velocidad en la que se pasa de un equilibrio a otro.

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