Paradoja de Leontief

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La paradoja de Leontief establece que los países industrializados poseen más cantidad de oferta de mano de obra intensiva en trabajo que los países aún en desarrollo.

Wassily Leontief (1906-1999) publicó hacia 1953 un artículo que trastocaría las ideas de la economía convencional hasta aquel momento. Diferentes teorías, relativas al comercio internacional, inclinaban a pensar que aquellos países cuyas economías estaban más avanzadas tenían un producción intensiva en capital y no en trabajo.

Es decir, a medida que la tecnología avanza, y con ella la productividad de los trabajadores, se necesita menos trabajo para producir lo mismo. O, dicho de otro modo, el trabajador que antes producía una unidad, con los avances, produciría dos.

Así Leontief, cuando se puso a trabajar en aquello, quiso comprobar si realmente era así. Es decir, si era verdad que los países más avanzados utilizaban una mano de obra inferior.

La paradoja de Leontief en Estados Unidos

Con estadísticas de 1947, Leontief se dispuso a estudiar de forma empírica si aquello era realmente así. Cuando terminó su estudio cayó en la cuenta que para el caso de Estados Unidos aquella teoría no parecía indicar eso. Es decir, comprobó cómo, en base a sus datos, Estados Unidos centraba sus exportaciones en productos intensivos en trabajo y no en capital.

¿Qué quiere decir esto? Que al contrario que la economía tradicional pensaba, Estados Unidos que se perfilaba como la economía más potente del mundo, utilizaba más mano de obra que otros países que estaban en desarrollo o se encontraban menos desarrolladas.

Aquel resultado fue sorprendente y Leontief trató de buscar una explicación lógica a aquella cuestión. Su conclusión fue que los países más avanzados tenían una oferta de mano de obra mayor, pero también más formada. Así, los países más avanzados invertían capital para formar a sus ciudadanos y de ese modo conseguían que fuesen más productivos. Al ser más productivos conseguían una ventaja competitiva frente al resto del mundo.

La diferencia, por tanto, según Leontief, no se encontraba en que el trabajo fuera más o menos intensivo en trabajo o en capital. La diferencia fundamental, se encontraba en que la mano de obra de los países avanzados era capaz de producir mucho más y mejor gracias a su formación.

Críticas a la paradoja de Leontief

A pesar de que el trabajo de Leontief parecía implacable, no tardaron en aparecer las críticas. Algunos economistas aludieron a que el resultado se debía a un mal entendimiento de lo que implica la intensidad de los factores.

Al mismo tiempo, la paradoja de Leontief, encontró muchos detractores que afirmaban que faltaban variables en el modelo. Por ejemplo, los recursos naturales, el capital humano, los avances tecnológicos o los aranceles por citar algunos de ellos.

Por último, otra de las grandes críticas a la paradoja de Leontief llegó de parte de aquellos que indicaban que no se pueden confirmar o demostrar un principio haciendo un solo estudio sobre un único país en un determinado periodo de tiempo. Es decir, que para demostrar aquello habría que realizar un estudio mucho más extenso teniendo en cuenta un periodo de tiempo más amplio.

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