Titular de una cuenta

El titular de una cuenta es el legítimo dueño de los fondos depositados en la misma. Puede tratarse de personas naturales o jurídicas.

Igualmente, se denomina como titular de una cuenta al deudor en una operación de financiamiento.

Cabe precisar que una cuenta puede abrirse con uno o más propietarios. Esto último se conoce como titularidad múltiple.

Por cuestiones de practicidad y operativas, las entidades financieras suelen limitar el número de titulares de una cuenta. 

Titulares de una cuenta de múltiples propietarios

Existen tres tipos de titularidad múltiple:

  • Titularidad indistinta: Cuando cada uno de los dueños de la cuenta puede actuar individualmente sin consultar a los otros. Es la situación más usual.
  • Titularidad de cuenta mancomunada: Si uno de los propietarios desea realizar una operación, necesita consentimiento expreso de los demás. Esto puede darse, por ejemplo, en cuentas de empresas pequeñas con pocos socios.
  • Titularidad subordinada: Cuando uno de los titulares tiene mayor rango o poder. La autorización de este miembro es necesaria para que el resto pueda realizar gestiones como el retiro de dinero.

Diferencias entre titular de cuenta y autorizado

El autorizado o representante es la persona que gestiona por encargo del titular. De esta forma, tiene mandato sobre los fondos, pero no se convierte en su propietario.

El autorizado puede hacer ingresos, disposiciones de efectivo, transferencias, entre otros. Sin embargo, no se le permite solicitar tarjetas de crédito ni de débito adicionales, ni cancelar cuentas u otros productos vigentes a nombre de quien le cedió el poder.

Cabe precisar que, al fallecimiento del titular de la cuenta, el representante no puede disponer del dinero.

La figura del autorizado se requiere, sobre todo, si una persona jurídica es el titular de la cuenta. El encargo se otorga usualmente a un empleado o socio de la compañía.

Si el fondo está a nombre de un individuo, también se podría necesitar un representante. Ello, si el propietario es menor de edad o si está imposibilitado de realizar algún trámite, por ejemplo, por alguna incapacidad física.

Similitudes y diferencias entre titular y beneficiario

El titular de una cuenta no es igual a su beneficiario. Ambos pueden ejercer poder sobre el mismo capital, pero en distintos momentos y bajo condiciones diferenciadas.

Únicamente cuando los titulares fallecen, el dinero pasa a manos de los beneficiarios. Ellos, sin embargo, no se convierten en propietarios de la cuenta, sino que se les realiza un pago.

Si el beneficiario desea mantener el mismo depósito en la institución financiera, pero bajo su nombre, debe suscribir otro contrato con el banco. Dicho documento es distinto al que firmaron los titulares fallecidos, el mismo que se da por finalizado con su deceso.

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