Las empresas como cualquier persona en su economía doméstica tienen la necesidad de llevar un orden para organizar de forma eficiente lo que le pertenece y lo que deben o se les debe. Para ello utilizamos el balance contable o de situación.

El balance de situación una herramienta muy importante al darnos la información básica de la empresa en un solo vistazo, por ejemplo que cantidad de efectivo disponemos, la deuda a la que debemos hacer frente, los bienes que disponemos y un largo etc.  Al disponer de tal amplia información es de vital importancia mantener el orden.

Este documento no nos informa de la variación a lo largo de un periodo de tiempo, sino de la situación en un momento dado, podemos entenderlo como una foto del momento, normalmente al final del año, lo que nos permite poder comparar entre balances de diferentes años.

La actualización del balance es obligatoria como mínimo una vez al año. Es un documento público para todas las empresas, lo cual es bastante importante para posibles inversores de dichas empresas.

Estructura del Balance contable

Activo = Patrimonio neto + Pasivo

El balance tiene una estructura claramente diferenciada que se divide en:

– Activo: La situamos en el lado izquierdo del balance donde encontramos los derechos y bienes que pertenecen a la empresa.

Patrimonio neto y pasivo: Se encuentra en el lado derecho del balance, el patrimonio neto arriba, que comprende los fondos propios y el pasivo abajo donde están todas aquellas deudas exigidas a la empresa.

Es muy importante que la suma de ambas partes de el mismo resultado.