La economía clásica es una escuela de pensamiento económico que se basa en la idea de que el libre mercado es la forma natural del funcionamiento de la economía y que esta produce progreso y prosperidad.

La economía clásica reorientó el pensamiento económico alejándose del enfoque que se basaba en las preferencias de los gobernantes o las clases sociales. Los clásicos enfatizaron los beneficios del libre comercio y desarrollaron un análisis organizado del valor de los bienes y servicios como reflejo de su costo de producción.

Los economistas clásicos se oponían a la intervención del gobierno en el mercado a través de controles de precios, cuotas, regulaciones o cualquier otro mecanismo que alterara su normal funcionamiento.

Orígenes de la economía clásica

El inicio de este pensamiento económico se suele fijar en el año 1776, cuando se publicó la obra de Adam Smith “Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones”.

Su desarrollo posterior se vio marcado por una época en donde el capitalismo era el sistema económico dominante y la revolución industrial generaba importantes cambios socio-económicos. Ver orígenes de la economía.

Algunos de los economistas que se asocian a la economía clásica son: Adam Smith, Jean Baptiste-Say, David Ricardo, Francois Quesnay, Thomas Malthus, Frederic Bastiat y Joan Stuar Mill.

Postulados básicos de la economía clásica

Los postulados básicos de la economía clásica son los siguientes:

  • El libre mercado dará como resultado una asignación óptima de los recursos.
  • El gobierno no debe intervenir en el funcionamiento del mercado. De hacerlo sólo generará ineficiencia y obstaculizará alcanzar el equilibrio de mercado.
  • Los precios se ajustan de manera natural al alza o a la baja (incluyendo los salarios) para que los mercados logren su equilibrio.
  • El mercado del trabajo se encuentra en pleno empleo. Si se observa desempleo este será de carácter friccional o voluntario.
  • La producción total está determinada por el pleno empleo de los recursos. De esta forma, la oferta está dada y los cambios en la demanda sólo generan cambios de precios.
  • La política monetaria es ineficaz.
  • La política fiscal es ineficaz.
  • El valor de un bien está determinado por la cantidad de trabajo que se utiliza en producirlo.