El equilibro de mercado es una situación que se da cuando a los precios que éste ofrece, aquellas personas que compran o consumen un bien o servicio, pueden adquirir las cantidades que deseen, y los que ofrecen ese bien o servicio, pueden vender todas sus existencias.

La cantidad y el precio que se fija, queda determinado a través de las curvas de oferta y demanda de ese bien o servicio. Si el precio es muy alto, los productores u oferentes estarán ofreciendo más de lo que se demanda, por lo tanto, existirán cantidades que no pueden vender, de este modo, reducirán sus precios y su producción. Por otro lado, si el precio es bajo, las cantidades demandadas serán superiores a las ofrecidas, por lo que habrá escasez, y algunos consumidores estarán dispuestos a pagar más dinero por ese bien. El punto de equilibrio será aquel dónde se cortan las curvas de oferta y de demanda y, a su vez, se igualen los precios y las cantidades.

Representando el mercado en equilibrio, punto en el que se encuentran la oferta y demanda, se deduce que para ese punto de equilibrio existe un precio de equilibrio (P*) y una cantidad de equilibrio (Q*).

mercado en equlibrio

El equilibrio de mercado al que se igualan los precios y las cantidades, no significa que sea justo desde el punto de vista social, porque habrá consumidores que no puedan pagar el precio de equilibrio, siendo un elemento muy importante a tener en cuenta dado que ese bien o servicio puede ser de primera necesidad, quedando excluido del mercado.

En realidad, lo cierto es que el equilibrio de mercado, si se alcanza, no se mantiene durante el tiempo, debido a que cambian las condiciones de mercado por factores de oferta y demanda, como por ejemplo, variaciones en los precios de los factores, cambios en las modas, avances tecnológicos, etc. Hay otro componente a tener en cuenta, y es el poder de algunas empresas para establecer el precio, reduciendo la producción para conseguir elevados precios y, como consecuencia, obtener importantes beneficios.