Un mercado negro es aquel en el que se intercambian bienes y servicios cuya producción y/o distribución es ilegal.

Al estar compuestos por transacciones ilegales, los mercados negros tienden a aparecer en aquellos países o sectores con legislaciones más intervencionistas. La prohibición de ciertos productos hace que aquellos que lo demandan solo puedan acudir a mercados ilegales (mercados negros) para adquirirlos.

Los mercados negros varían en tamaño según el país. Al estar constituidos por transacciones ilegales, sus componentes intentan esconder sus acciones del gobierno, por lo que medir su tamaño resulta muy difícil. Algunas estimaciones hablan de que el mercado negro constituye más de un 2% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial.

Algunos de los bienes y servicios más característicos del mercado negro son los siguientes: medicamentos, drogas, órganos, armas, prostitución, divisas y productos con copyright. Las transacciones de todos estos productos están en mayor o menor medida prohibidos o limitados en la mayoría de los países. Aun así, sigue existiendo demanda, por lo que siguen apareciendo vendedores dispuestos suministrar el producto asumiendo los riesgos de su ilegalidad.

Problemas del mercado negro

El consumidor en el mercado negro no puede reclamar ante la justicia si es estafado, ya que la transacción es ilegal. Por lo tanto, el consumidor se encuentra desprotegido y no tiene garantías legales de que el vendedor cumpla con las condiciones acordadas.

El mercado negro conlleva una serie de riesgos y desventajas:

  • El producto adquirido puede ser peligroso para el consumidor. Especialmente en el caso de medicamentos y drogas, la falta de controles legales y la imposibilidad de acudir a la justicia hacen que el consumidor no sepa exactamente que está consumiendo. Esto conlleva riesgos para la salud, ya sea porque no se le ha vendido lo que esperaba (sustancias adulteradas) o porque esté desinflamado sobre su uso.
  • El producto se puede usar para otras actividades ilegales. Este es el caso de las armas. Cuando existe un mercado negro de armas no existe un registro de todos los poseedores de armas. Esto implica que no se tiene toda la información a la hora de prevenir e investigar los delitos cometidos con estas armas.
  • Los precios son altos, ya que el productor asume más riesgos al ser su actividad ilegal. Los precios altos, además, fomentan que los consumidores delincan para adquirir los productos en caso de necesitarlos urgentemente.
  • Aumenta el riesgo de violencia. Al estar al margen de la ley y no poder disolver sus disputas en un juicio, los vendedores de un mercado negro pueden llegar a enfrentarse violentamente. Se aprecia este riesgo especialmente en el caso del tráfico de drogas.

La legalización de ciertos productos y servicios se suele apoyar en que se eliminan estas desventajas, por lo que tanto el productor como el consumidor se encuentran más protegidos y en mejor situación.

Ver los países con los mercados negros más grandes del mundo.