La Política Monetaria Restrictiva es un tipo de Política Monetaria que persigue la reducción de la oferta monetaria en un país o territorio. Busca por definición el efecto contrario de la Política monetaria expansiva al reducir el tamaño de la oferta monetaria o, en otras palabras, hacer disminuir la cantidad de dinero en circulación en la economía de un país.

Existen ocasiones en las cuales puede existir cierto exceso de dinero en circulación en el mercado. Cuando eso sucede, se busca llevar a cabo una reducción de la cantidad de dinero en circulación por medio de una política monetaria restrictiva o contractiva.

Alternativamente las políticas monetarias restrictivas son frecuentemente empleadas en situaciones en las que existe un alto nivel de inflación, al ser el nivel de precios una de las variables conocidas como monetarias junto a los tipos de interés, es decir, de referencia para aplicar una política monetaria restrictiva o expansiva. Estas variables se reflejan en el mandado de cada Banco Central.

Situación de expansión o auge y política monetaria restrictiva

Mecanismos habituales para políticas monetarias restrictivas

El empleo de medidas de política monetaria de carácter restrictivo también suele suponer la aparición de efectos negativos para la economía. Más allá de controlar la subida de los niveles de precios como es el principal objetivo, en ocasiones puede suceder que se desarrolle una disminución del nivel de producción en el país y del nivel de empleo como respuesta a las políticas restrictivas empleadas.

La falta de liquidez que los poderes económicos han estimulado puede, a veces, ser la causa de la aparición de problemas para el crecimiento económico, ya que se establecen mayores barreras para la inversión y el desarrollo económico en un territorio.