Bien discreto

Un bien discreto es aquel que solo puede cuantificarse en números enteros, es decir, no puede expresarse con porcentaje.

Por ejemplo, esto puede observarse en los coches. Una compañía puede producir una unidad adicional o una unidad menos, pero no puede llevar al mercado solo la mitad del vehículo.

En todo caso, si se venden partes o piezas del coche estas se pueden considerar como un bien distinto, por ejemplo, el motor.

Lo contrario a un bien discreto es un bien continuo que no se expresa únicamente en números enteros. Dentro de dicha categoría entra, por ejemplo, la sal. Aunque suele venderse por kilos, puede cuantificarse en forma de una fracción como la siguiente: 2,5 kilos.

Lo anterior corresponde a solo una de muchas formas de clasificar los tipos de bienes que pueden agruparse en función a su utilidad, al grado de transformación, a la facilidad de acceso, entre otros.

Es importante identificar cuando un bien es discreto, por ejemplo, en la teoría del consumidor. Esto lo explicaremos a continuación.

Demanda de un bien discreto

La demanda de un bien discreto tiene un comportamiento particular porque solo puede subir o disminuir en unidades enteras. Para entenderlo mejor, veamos el siguiente ejemplo.

Supongamos que una persona organiza una fiesta de cumpleaños a su hijo menor. Para la ocasión, decide preparar panes con hamburguesa para ofrecer a los invitados.

Ambos bienes, panes y hamburguesas, son discretos porque no pueden venderse como fracción. Además, son complementarios, y se necesita siempre uno de cada uno.

Imaginemos que la restricción presupuestaria del comprador, es decir, lo máximo que puede gastar, es US$ 40. Si cada pan está a US$ 0,1 y cada paquete de 4 hamburguesas está a US$ 1,2, la cesta óptima en el equilibrio del consumidor se calcularía de la siguiente manera.

Precio por hamburguesa: 1,2 / 4 = US$ 0,3
x = Cantidad de hamburguesas y de panes, que deben ser iguales.
0,1x +0,3x = 40
0,4x= 40
x= 100

Es decir, se pueden comprar insumos para 100 panes con hamburguesa, como observamos en el siguiente gráfico donde las líneas en forma de L son las curvas de indiferencia y la línea más gruesa es la restricción presupuestaria.

Bien Discreto 1

Ahora, supongamos que el precio del paquete de hamburguesas sube a US$ 1,4. Entonces, observamos lo siguiente

Precio por hamburguesa: 1,4/4= US$ 0,35

0,1x + 0,35x = 40
0,45x = 40
x = 88,89

En este caso, no podríamos aproximar X a 89 porque se excedería la restricción presupuestaria:

(0,1 x 89) + (0,35 x 89)= US$ 40,05

En cambio, si X =88 el dinero sí alcanza para preparar 88 panes con hamburguesa.

(0,1 x 88) + (0,35 x 88)= US$ 39,6

Lo anterior lo podemos graficar de la siguiente forma:

Bien Discreto 2

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