Calificación crediticia (Credit scoring)

La calificación crediticia (o credit scoring) es una metodología de evaluación crediticia que consiste en asignar un puntaje al potencial deudor. De esta forma, se intenta medir la solvencia del cliente.

El credit scoring se basa principalmente en el historial de préstamos del solicitante. Dicha información es otorgada por las centrales de riesgo, entidades que reúnen información de todos los usuarios del sistema financiero.

Cabe aclarar que cada banco tiene su propia forma de evaluar el riesgo de crédito.

Uso del credit scoring

El uso del credit scoring se da principalmente de dos formas:

Método FICO para el credit scoring

El método FICO (Fair, Isaac and Company) para el credit scoring es el más conocido. Fue introducido en 1989 y su resultado varía siempre entre los 300 y 850 puntos. Consiste en evaluar cinco variables que citaremos en orden de importancia:

  • Historial de pagos (35% de la puntuación): El principal indicador de solvencia es si la persona ha cumplido siempre a tiempo con sus obligaciones financieras.
  • Utilización del crédito (30%): Existe menos probabilidad de impago si la persona ha consumido un menor porcentaje de su línea de crédito disponible.
  • Longitud del historial del crédito (15%): Cuanto más tiempo el individuo haya utilizado productos de financiamiento se le otorgará un mayor puntaje.
  • Nuevos créditos (10%): Acumular muchas solicitudes de deuda puede bajar la puntuación del credit scoring.
  • Tipos de crédito utilizados (10%/): Si la persona ha gestionado responsablemente varias clases de préstamos, se considerará que la probabilidad de incumplimiento es menor.

Ventajas y desventajas del credit scoring

Entre las ventajas del credit scoring destacan:

  • Al seguir una metodología ya establecida, el banco invierte menos tiempo y recursos en procesar las solicitudes de crédito. Así, se reducen los costos y aumenta el volumen de préstamos otorgados.
  • Permite evaluar con objetividad, aplicando a todos los usuarios los mismos criterios.

Sin embargo, también hay algunas desventajas:

  • Al ser un proceso automatizado, pueden dejarse de lado circunstancias particulares. Hay personas que podrían ser sujetas de crédito por su nivel de ingresos, pero, por ejemplo, no cuentan con un amplio historial en el sistema financiero.
  • La evaluación crediticia se reduce a un número, dejando de lado aspectos cualitativos como la disposición de la persona a cumplir con sus obligaciones financieras.
  • Se basa en el pasado, pero no puede prever todo lo que sucederá en el futuro, como la pérdida de un empleo.

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