Deuda perpetua

La deuda perpetua es aquella que no tiene obligación de devolución ni fecha de vencimiento establecida. Es decir, el prestatario puede reembolsar el crédito cuando lo considere oportuno. Eso sí, mientras no pague ese crédito tendrá que pagar intereses.

Dado su alto nivel de riesgo para el acreedor, se cobra un tipo de interés superior al del mercado.

Otro punto a tomar en cuenta es que los tenedores de deuda perpetua son los penúltimos en cobrar si quiebra el emisor. Por ello, en estos casos, la recuperación del principal del préstamo es muy difícil.

Uso de la deuda perpetua

El uso de la deuda perpetua se da, sobre todo, entre gobiernos y grandes empresas que pueden acceder a esta modalidad de financiamientos porque ofrecen seguridad.

Cabe precisar que, en el caso de las corporaciones, la deuda perpetua es una alternativa a las ampliaciones de capital y al crédito bancario tradicional.

Ventajas y desventajas de la deuda perpetua

Entre las ventajas de la deuda perpetua, desde el punto de vista del emisor, destacan:

  • Se elige el momento de la amortización. Ello, independientemente de las necesidades del prestamista.
  • Los intereses se calculan en función a los resultados de la compañía (o gobierno). Si no hay beneficio alguno, o si este es muy pequeño, el monto a pagar puede reducirse significativamente.

Sin embargo, también existen algunas desventajas:

  • Representa un mayor gasto financiero en comparación a otras opciones más convencionales donde el tipo de interés es más bajo.
  • Es un financiamiento solo para la élite. Únicamente corporaciones de gran escala y gobiernos pueden acceder a él.

Deuda casiperpetua

La deuda casiperpetua es aquella que se otorga por períodos extraordinariamente largos. Por ejemplo, hay bonos estatales emitidos a cien años.

Esta clase de deuda fue favorecida, a mediados del año pasado, por un contexto de bajos tipos de interés. La idea es obtener financiamiento sin altos costes y, al mismo tiempo, ampliar lo más posible el tiempo para su devolución.

Comparte este artículo:

Si te ha gustado este artículo, te recomendamos leer:

Deja un comentario