Tomás de Mercado

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Tomás de mercado fue un teólogo dominico español que vivió durante el siglo XVI. Nació en Sevilla, epicentro del comercio con el América. Fue miembro de la Escuela de Salamanca. Además de por teología, se interesó por las artes y la economía. Fue un firme partidario del libre comercio, criticó la usura y los monopolios. Una de sus intenciones era establecer una guía moral para que los comerciantes estableciesen precios justos a sus productos.

Tomás de Mercado nació entre 1520 y 1523. Muy joven marchó al Nuevo Mundo. Alrededor de 1540, puso rumbo a Nueva España (hoy México), donde estudió con los dominicos. En 1553 ingresó en la orden, protagonizando un rápido ascenso por los diferentes órdenes. En solo cinco años se ordenó sacerdote. Se desempeñó como Lector de Artes, hasta 1562, cuando volvió a Castilla para estudiar teología. Se matriculó en la Universidad de Salamanca. Es por ello y por su pensamiento por lo que se le considera miembro de la Escuela de Salamanca. Posteriormente enseñó filosofía, teología moral y derecho en el Colegio de Santo Tomás de Sevilla. También fue asesor moralista de los mercaderes de esta ciudad.

Doce años después de su llegada a España embarcó para regresar a Nueva España. Sin embargo, no pisó tierra americana, ya que la muerte le llegó en alta mar, afectado por unas graves fiebres. Su cuerpo fue lanzado al agua cerca de la costa de San Juan de Ulloa.

Pensamiento y obra

Tomás de Mercado se mueve entre dos mundos. Por un lado, mantiene posiciones acordes con los últimos compases de la Edad Media. Por otro, incorpora matices que encajan en el pensamiento renacentista, aunque no se le puede considerar como tal.

Sus obras más importantes son Tratos y contratos de mercaderes y tratantes (1569) y Suma de tratos y contratos (1571). En ellas se percibe la influencia de autores que le precedieron, como Vives, Porfirio, Pedro Hispano o Santo Tomás. Como otros pensadores de la Escuela de Salamanca, dedicó una especial atención a la Teoría cuantitativa del dinero. También se interesó por la lógica. En este campo publicó In logicam magnan Aristoteles Commentarii 1571, una traducción, con comentarios, de la obra de Aristóteles.

El pensamiento económico de Tomás de Mercado puede observarse en su obra Suma de tratos y contratos. En realidad, se trata de una reedición de la publicada dos años antes, pero con algunos matices importantes. En ella, el pensador sevillano reflexionó sobre el fundamento de los intereses y condenó la usura, como Martín de Azpilcueta, otro miembro de la Escuela de Salamanca. También profundizó en la Teoría cuantitativa del dinero. La preocupación por estas cuestiones parece lógica, en un contexto caracterizado por la llegada masiva de metales preciosos desde América.

Suma de tratos y contratos

La obra se divide en dos partes. En la primera, explica la ley natural y los principios de la ley positiva, ambas fundamentales para analizar los contratos. En la segunda, describe las diferentes formas de actividad comercial y los principios que deben seguirse para establecer precios justos.

Tomás de Mercado defiende la práctica comercial y cree que sus efectos son positivos. Sin embargo, le preocupa una práctica cada vez más extendida, el comercio a crédito, especialmente el realizado con las Indias. Así, critica a aquellos que provechan esta práctica para incrementar injustificadamente los precios, acusándoles de practicar la usura.

De igual modo, alerta sobre la existencia de monopolios, que interfieren negativamente en los precios. Señala que en situaciones monopolísticas, quien domina el mercado impone los precios de forma unilateral. Además puede crear situaciones de escasez artificial de un determinado producto para alterar su precio al alza.

Ante estos problemas, consideraba que los poderes públicos deben intervenir para garantizar el correcto funcionamiento del mercado, la libre competencia y la aplicación justa de intereses, para evitar la usura. Una intervención especialmente dirigida a los bienes de primera necesidad, con el objetivo de preservar el interés general.

Su objetivo: aunar economía y moral

La obra de Tomás de Mercado posee una doble dimensión, ya que el objetivo era elaborar una guía práctica de actuación moral para los comerciantes, al tiempo que trataba de establecer una guía para los comerciantes actuasen moralmente, al tiempo que intentaba elaborar una teoría económica integral enfocada al bien común. Todo ello con el objetivo de aunar la moral con la economía.

La obra de este pensador influyó notablemente en épocas posteriores. Los escolásticos que le siguieron , como Medina, Lessio o Lugo, son ejemplos de ello. Pero fue ya en el siglo XX cuando fue redescubierto y rescatado. Especialmente relevante fue, en este sentido, la Escuela de Chicago, con Milton Friedman a la cabeza, que, al igual que el sevillano, dedicaron un gran esfuerzo a la Teoría cuantitativa del dinero.

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