La acción cotizada o listada en bolsa es un título valor que se puede comprar y vender libremente en el mercado bursátil. Se emiten en el mercado primario y después se negocian en el mercado secundario.

Las empresas ponen acciones en circulación con el objetivo de captar fondos del público. Así, cuando el inversionista obtiene uno de estos títulos, está adquiriendo una pequeña participación en la compañía.

El dueño de la acción, además, tiene derecho a recibir dividendos y a votar en la junta general de socios. Incluso, podría gozar de preferencia para comprar nuevos títulos de la empresa en caso se amplíe el capital.

Características de la acción cotizada en bolsa

Las principales características de las acciones listadas en bolsa son:

  • Liquidez: Pueden transarse con facilidad. De esta forma, el propietario puede deshacerse de ella(s) casi inmediatamente si considera, por ejemplo, que la firma en cuestión ha tomado una mala decisión de negocios.
  • Riesgo: La incertidumbre es una característica intrínseca de la acción cotizada en bolsa. Ello, dado que el inversor no conoce con precisión el retorno o dividendo que va a recibir. En este punto, cabe notar que el principal riesgo al que está expuesta una acción es a que baje su cotización. Esto puede suceder por muchas variables, internas o externas a la compañía.
  • Precio de mercado: La cotización de una acción depende del valor de mercado de la empresa. Es decir, se calcula objetivamente.

Tipos de acciones cotizadas en bolsa

Existen varios tipos de acciones listadas en bolsa, según su nivel de riesgo:

  • Defensivas: Son títulos cuya cotización no varía mucho en el tiempo. Esto, debido a que los ingresos de la compañía son relativamente estables.
  • De alto crecimiento: Son acciones con expectativas al alza en el mediano y largo plazo. Se trata de negocios de alto riesgo como aquellos relacionados a la tecnología.
  • Blue Chips: Son títulos de compañías sólidas que tienen un buen posicionamiento en su sector y que poseen la mayor liquidez en el mercado bursátil. Ejemplo: Repsol en España.
  • De alta especulación: Son empresas pequeñas y de baja capitalización bursátil. Tienen como común denominador la alta especulación y publicidad mediática. Por ello, es peligroso invertir en ellas, sobre todo, para los pequeños inversionistas.