Gasto es la utilización o consumo de un bien o servicio a cambio de una contraprestación, se suele realizar mediante una cantidad saliente de dinero. Es decir, cuando tenemos un gasto, lo que hacemos es realizar una transacción enviando dinero a cambio de recibir un bien o servicio. Por ejemplo, el uso de luz o comprar comida.

Cuando realizamos un gasto, se produce una salida de dinero con la que obtenemos un bien, servicio o trasvase de dinero hacia otro agente del que esperamos algo. Sin embargo, esa salida de dinero no tiene porque producirse en ese momento, ya que podemos gastar algo y pagarlo después o al contrario. En contabilidad, se establece mediante el principio de devengo, que los gastos se registraren en el momento en que ocurren, con independencia de la fecha de su pago.

Diferencia entre gasto y otros términos

En multitud de ocasiones, se confunde con los términos pagos, compras o inversión, y dependiendo de en qué contexto lo hagamos (contable, fiscal, financiero, real…) puede tener una sentido diferente.

Lo que distingue fundamentalmente a un gasto de una pérdida es precisamente la contraprestación, ya que en el caso de las pérdidas no obtenemos nada a cambio de la salida de dinero, pero sí perdemos dinero o dejamos de recibirlo, mientras que con el gasto recibimos algo a cambio.

Así pues, a veces también se confunde el término pago. Un pago es el abono de una cantidad de dinero destinada a extinguir una obligación. Mientras que el gasto es voluntario, ya que podemos consumir o no,  el pago es aquella cantidad de dinero que va a sufragar una obligación. Lea diferencia entre pago y gasto.

Además, el término inversión es la puesta en práctica de todos aquellos recursos con los que se espera la obtención de una rentabilidad, beneficios e ingresos, mientras que de un gasto sólo puede esperarse una contraprestación y el consumo de esta. En una compra, consideraremos gasto aquella parte de la compra (o mercancía) que va destinada al consumo, mientras que el resto se considera un activo, es decir, inversión.

Como ejemplo, podemos decir que si adquirimos un coche, estamos comprando un bien, y consideraremos gastos, además de todos aquellos costes de funcionamiento del coche, la parte que se va depreciando, también tendremos un bien, lo que sería una inversión y por último realizaremos un pago cuando hagamos efectiva la transacción de dinero para adquirir el vehículo.