¿Por qué Estados Unidos abandonó el patrón oro?

Con la Segunda Guerra Mundial entrando en su fase final, en 1944 un total de 44 países se congregaron en Bretton Woods (New Hampshire, Estados Unidos). El objetivo de aquella reunión era establecer las líneas maestras que determinarían el funcionamiento de la economía mundial tras la guerra.

Así, a través de los acuerdos de Bretton Woods se buscaba impulsar la cooperación monetaria, fomentar el comercio internacional, lograr la estabilidad monetaria y proporcionar confianza al tiempo que se proporcionaban recursos para aquellos países que tuvieran problemas con sus balanzas de pago.

Una de las medidas más importantes que se acordaron fue el establecimiento del patrón dólar vinculado al oro. Esto significaba que el dólar iba a ser la moneda de referencia para las restantes divisas, mientras que cada onza de oro se fijaba en un valor de 35 dólares. De este modo, los Bancos Centrales podían cambiar oro por dólares y viceversa a través de la Reserva Federal.

Este sistema se mostró estable durante los años 50, pues en los mercados internacionales hubo equilibrio entre la oferta y la demanda de dólares. Y es que, el flujo de dólares era posible gracias a los créditos financieros, a la inversión directa y a las importaciones estadounidenses.

Los convulsos años 60

Sin embargo, las tensiones llegaron en los años 60. Se produjeron adquisiciones de oro para especular. La finalidad de los especuladores era vender el oro cuando el valor se situase por encima de los 35 dólares y comprarlo cuando cayese. Así pues, tuvieron lugar importantes conversiones de dólares a oro, lo que provocó problemas de confianza.

Tratando de defender el valor del oro, se estableció que las transacciones entre los bancos centrales se llevarían a cabo a un precio de 35 dólares la onza de oro, mientras que en el mercado libre el precio se determinaría en base a la oferta y a la demanda. Este acuerdo para mantener el precio del oro en 35 dólares por onza se conoció como pool del oro y estuvo suscrito por los bancos centrales de Estados Unidos, Francia, Alemania, Suiza, Reino Unido, Italia, Bélgica y Holanda. No obstante, el pool del oro, sólo duró de 1961 a 1968.

El final del patrón oro

En un contexto de inflación mundial, con abundancia de dólares estadounidenses, se convirtieron masivamente los dólares en oro, lo que dio lugar a un importante vaciado del oro de la Reserva Federal. Cada vez era mayor la desconfianza hacia el dólar y el sistema de Bretton Woods parecía estar al borde del colapso.

Con la economía de los Estados Unidos presentando déficit comercial y la guerra de Vietnam vaciando las reservas estadounidenses, se hacía imperativo romper con los acuerdos de Bretton Woods.

Llegado 1971, el presidente estadounidense Richard Nixon decidió tomar medidas al respecto. Fueron tres grandes medidas las que tomó el presidente norteamericano:

  1. Suspender la convertibilidad oro del dólar.
  2. El establecimiento de un arancel del 10% a las importaciones.
  3. Una disminución de la ayuda externa en un 10%.

Todo ello significaba el fin del sistema fijo que establecía que una onza de oro equivalía a 35 dólares. Los dólares ya no estaban respaldados por el oro, pasando a ser dinero “fiat”. En otras palabras, que el dólar pasa a estar respaldado por la autoridad que lo emitía. Ya no había un metal que respaldaba las emisiones de dólares.

Un nuevo sistema monetario internacional había llegado. Al no estar el dólar ligado al oro, las divisas pasaron a fluctuar libremente en los mercados bajo la vigilancia de los bancos centrales, que actuaban (y actúan) como autoridad monetaria.

Una ventaja que presenta este sistema monetario es la posibilidad de crear dinero para introducir estímulos en la economía. Por el contrario, el gran riesgo que existe es que, al emitir una cantidad excesiva de dinero, un país puede terminar padeciendo una inflación desbocada y acabar en la ruina.

Y es que, en el actual sistema, se opera con dinero fiduciario, que es un dinero emitido y respaldado por los estados y generalmente aceptado por el público.

¿Vuelta al patrón oro?

No obstante, pese a que el patrón oro-dólar quedó atrás hace tiempo, hay quienes abogan por regresar al oro. Son muchos los que no se fían del dólar, dado que hoy en día, Estados Unidos podría emitir tanto dinero como quiera. En este sentido, el aumento del techo de deuda de los Estados Unidos puede terminar por dar lugar a una nueva burbuja económica.

Por ello, hay quienes proponen un regreso al patrón oro. Ahora bien, aquí la división está servida, pues los más críticos con esta propuesta defienden que no hay suficiente oro para respaldar el elevado nivel de deuda pública de Estados Unidos. Por otra parte, los partidarios de regresar al patrón oro argumentan que bastaría con disponer del oro suficiente como para poder garantizar el 10% de los dólares en circulación.

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