En economía, un presupuesto se refiere a la cantidad de dinero que se necesita para hacer frente a cierto número de gastos necesarios para acometer un proyecto. De tal manera, se puede definir como una cifra anticipada que estima el coste que va a suponer la realización de dicho objetivo.

Es la delimitación en términos dinerarios de las condiciones que rodean al proyecto elegido y los resultados que se espera conseguir tras su realización dentro de un tiempo determinado. Por ello, esta expresión de carácter cuantitativo supone a su vez un alto nivel de consonancia con el Plan de negocios y las estrategias que marcan el camino de la empresa.

Siguiendo con la línea marcada por la definición inicial, podría decirse que un presupuesto expresa por medio de términos monetarios el plan de acción de una empresa o un emprendedor en particular, ya que a través de su confección desarrolla los recursos y flujos financieros que se van a comprometer en dicho proyecto y a lo largo de qué periodo de tiempo.

En relación al periodo de tiempo del que estemos hablando, es posible hacer una clasificación de los diferentes tipos de presupuestos entre planificaciones a corto (propias de proyectos cotidianos y de mayor rapidez) y a largo plazo (más habituales en la actividad de las grandes empresas o el las políticas económicas de los países).

Normalmente los presupuestos anuales de una empresa se suelen expresar con los siguientes periodos:

  • Primer cuatrimestre: en ingles se asocia a “quarter” y por ello se suele denominar como Q1.
  • Segundo cuatrimestre: se suele denominar como Q2.
  • Tercer cuatrimestre: se suele denominar como Q3.

Cada cuatrimestre tiene 4 meses y por tanto completan un año entero de 12 meses.

Dicho de otro modo, el presupuesto puede entenderse como una forma de marcar el plan de actuación que la compañía va a llevar a cabo, delimitando los objetivos que se buscan en dicha tarea y las funciones que sea necesario realizar para su consecución. En ese sentido, es habitual que los presupuestos presenten una serie de características comunes, como Pronosticabilidad, Economicidad, Flexibilidad, Fiabilidad, Participación y Oportunidad.

La realización de presupuestos es importante para el correcto uso de los recursos con los que cuenta la empresa, los cuales pueden ser eficientemente asignados y empleados si se dispone de este tipo de planificación previa. De esta manera resulta más fácil medir el riesgo relacionado con este tipo de objetivos con la intención de disminuirlo todo lo posible y conseguir mejores resultados.

Por otra parte, un presupuesto también puede actuar como método de información de cara a las instituciones y organismos públicos, al dar una imagen fiel y transparente de las intenciones, los fondos empleados y las acciones de las empresas.