Claves y riesgos de la inversión en países emergentes

BolsaBrasil

Con las principales economías de los países desarrollados tocando techo en cuanto a crecimiento, los ojos de los inversores parecen dirigirse hacia las denominadas economías emergentes. Invertir en estos países ofrece sustanciosas rentabilidades, pero también entraña mayores riesgos.

Frente a las clásicas inversiones en los países desarrollados, los fondos de los inversores se están desplazando hacia países emergentes. Las áreas geográficas que engloban a las economías emergentes son: América Latina, Europa del Este, los denominados dragones asiáticos y ciertos países africanos. Las economías emergentes se caracterizan por hallarse inmersas en un proceso de industrialización y por experimentar un más que notable crecimiento económico. Entre estos países cabe destacar Rusia, China, India, Sudáfrica y Brasil.

Rasgos de las economías emergentes

Los datos macroeconómicos que presentan los países emergentes suponen un marco mucho más alentador para la inversión. En este sentido encontramos países cuya deuda sobre el Producto Interior Bruto supone menos del 50%. Tomemos por ejemplo Estados Unidos, cuya deuda pública lleva superando el 100% del PIB desde el año 2012. ¿A quién no le va a interesar invertir en un conjunto de países que representan el 23% de la producción mundial?

Otro aspecto que atrae a los inversores hacia las economías emergentes son las buenas previsiones de crecimiento de estos países. Aparte de las más que alentadoras perspectivas de crecimiento económico, otro rasgo que define a estos países es el elevado incremento de la población que están experimentando. Mientras que los países desarrollados registran tasas de natalidad decrecientes y sus estructuras de población envejecen, los países desarrollados ven cómo su demografía se expande, lo que supone un mayor número de clientes potenciales para las empresas.

Así pues, el incremento de la población de las economías emergentes viene acompañado por un aumento del consumo. El aumento de la demanda interna no será exclusivamente absorbido por empresas nacionales, sino que las empresas extranjeras también se ocuparán de atender esa demanda insatisfecha, dando lugar a una mejora del comercio internacional. Y es que, China, como país emergente, con más de 1.300 millones de habitantes, supone un suculento mercado para las empresas.

En conclusión, se trata de economías con un espectacular potencial de crecimiento. Todo ello supone para los inversores la posibilidad de acceder a grandes rentabilidades. Ahora bien, no hay que olvidar que en las etapas de recesión económica, quienes inviertan en economías emergentes, estarán más expuestos a sufrir graves pérdidas.

Los riesgos de invertir en economías emergentes

Un rasgo de las economías emergentes es su volatilidad. Las cotizaciones en estos mercados no son tan estables y para los inversores es difícil precisar cuándo deberán vender. Por tanto, para aquellos inversores novatos o con aversión al riesgo, no será recomendable invertir en los mercados de renta variable de estas economías.

Antes de lanzarse a la inversión en países emergentes conviene valorar una serie de riesgos. Estos se países se caracterizan por un fuerte crecimiento del PIB, lo que en ocasiones conlleva un aumento excesivo de la inflación, lo que termina por recortar los márgenes de beneficio empresarial y a sus accionistas.

Los riesgos políticos también deben considerarse, pues los conflictos armados, las decisiones políticas y las nacionalizaciones pueden tener un enorme impacto sobre los distintos sectores económicos. De no tenerse en cuenta el riesgo político, las decisiones de un gobierno pueden resultar fatales para los inversores, que no podrán recuperar las cantidades invertidas.

Especial atención merece la fluctuación de los tipos de cambio. Si la moneda de un país emergente disminuye su valor respecto al del país del inversor, éste podrá ver mermados sus beneficios o incluso podrá incurrir en pérdidas.

A diferencia de las economías desarrolladas, las naciones emergentes pueden operar con volúmenes de negocio de menor tamaño. En este sentido, si el inversor toma la decisión de vender acciones cuando estas alcanzan un precio elevado, es posible que no encuentre a quien vendérselas.

Instrumentos de inversión

Respecto al riesgo, existen instrumentos para mitigar el riesgo en las operaciones bursátiles en las economías emergentes. Estamos hablando de los denominados fondos cotizados o ETFs. Estamos pues ante productos financieros que permiten diversificar el riesgo, dado que combinan la liquidez que ofrecen las acciones con la seguridad que ofrecen los fondos de inversión.

Otra alternativa a la hora de invertir en emergentes consiste en recurrir directamente a los fondos de inversión. Dado que la competencia es muy fuerte en el sector de los fondos de inversión, el consumidor dispone de una enorme oferta donde elegir. Los fondos de inversión permiten combinar la proporción destinada a renta fija y a renta variable en función de las preferencias del cliente.

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