Gurgaon, ciudad anarcocapitalista

¿Es posible el anarcocapitalismo? Situada a unos treinta kilómetros de Nueva Dehli, la capital de la India, en el estado de Haryana, Gurgaon ha pasado a ser la tercera ciudad india con mayor renta per cápita.

El debate sobre el éxito o fracaso del capitalismo en algunos países y del comunismo o socialismo en otros está más vivo que nunca. En medio de todo, Gurgaon se presenta como una ciudad anarcocapitalista.

Grandes empresas como General Electric, BMW, Coca-cola, Pepsi, HSBC, Nokia, Google e Intel se han instalado en la ciudad, contribuyendo de manera notable a su crecimiento económico. En la ciudad encontramos multitud de centros comerciales, rascacielos, campos de golf, suntuosos barrios y grandes ejércitos de guardias de seguridad. Ahora bien, en contraste con las zonas más opulentas, en los alrededores, se encuentran barrios marginales, donde la carencia de los servicios básicos es más que evidente.

Si bien las empresas han contribuido a un gran desarrollo, como anteriormente mencionábamos, existen fuertes diferencias sociales, por no olvidar que la contaminación es uno de los problemas más graves que debe afrontar Gurgaon. Y es que, en marzo de 2019, de acuerdo con los datos aportados por Greenpeace e IQ Air Visual, Gurgaon ha sido considerada como la ciudad más contaminada del mundo.

Los orígenes de una experiencia anarcocapitalista

Pero, para comprender lo que ocurre en Gurgaon, regresemos al pasado, remontándonos a los orígenes de esta experiencia anarcocapitalista.

En los años 70, Gurgaon era un pueblo agrícola, pero el empresario del sector de los bienes raíces, Kushal Pal Singh, al frente de la compañía DLF, tenía un plan distinto para aquel insignificante pueblo. Muchos pensaban que Singh estaba loco, pues en Gurgaon no había otra cosa que suelo rocoso, por no hablar de la ausencia de vías de comunicación y la nula presencia industrial.

En 1979, Kushal Pal Singh ya se había hecho con las riendas de la empresa DLF de su suegro. Por aquel entonces, el sector público controlaba el desarrollo y crecimiento de las ciudades. Sin embargo, ese control no existía en lugares como Gurgaon, donde Singh se hizo con 3.500 acres.

Hasta comienzos de la década de los 90 el desarrollo de la India fue lento. A pesar de que la compañía del automóvil Maruti-Suzuki se había instalado en Gurgaon, faltaba dar un salto en cuanto al crecimiento. La respuesta llegó de la mano del desembarco de la empresa estadounidense General Electric. Esto dio lugar a la llegada de numerosas empresas y a una colosal expansión de la ciudad. Siguiendo el ejemplo de General Electric, fueron muchas las empresas las que recurrieron a la subcontratación de numerosos servicios.

Ante la ausencia de un gobierno local, las empresas comenzaron a desarrollar importantes proyectos. Sin embargo, la Autoridad de Desarrollo Urbano de Haryana no pudo seguir el intenso ritmo de las empresas privadas. Así, se creó un desfase entre el sector público y el sector privado. En este contexto, las empresas crearon sus propias islas dentro de la ciudad.

El desarrollo, en manos de la empresa privada

Ante la falta de infraestructuras, muchas empresas han afrontado este desafío, siendo ellas las que construyeron carreteras, perforaron pozos e instalaron sus propios generadores para solventar los cortes del suministro energético.

Servicios que tradicionalmente han sido públicos fueron asumidos por empresas privadas. Prueba de ello son los bomberos, que quedaron en manos de la empresa de bienes raíces DLF. Y es que, en caso de producirse un incendio en uno de los rascacielos de Gurgaon, las autoridades indias no disponen de las plataformas hidráulicas necesarias para extinguir el fuego.

También ante la ausencia de servicios de transporte público, los centros de trabajo pusieron a disposición vehículos compartidos para sus empleados.

Uno de los principios del anarcocapitalismo es la ley y el orden. Así, esta doctrina sostiene que las empresas privadas pueden proporcionar servicios de seguridad y de justicia. Esto se cumple a la perfección en Gurgaon. De ahí la importante presencia de numerosos guardias de seguridad privados en la ciudad.

Así pues, se ha considerado que las administraciones indias eran poco transparentes, corruptas e ineficientes. Allí donde había alguna carencia de un servicio o de alguna infraestructura, rápidamente aparecía una empresa para solventarlo.

Retos pendientes en Gurgaon

No obstante, no es oro todo lo que reluce. Nada es perfecto y hay cuestiones que la iniciativa privada no ha logrado resolver, como la contaminación, la ausencia de un sistema de alcantarillado, la sobreexplotación de las fuentes de agua subterránea y los problemas con el agua potable.

En cuanto al papel del sector público, recordamos que el anarcocapitalismo apostaba por su supresión como agente económico. Esto no ocurre en Gurgaon, pues desde 2008 hay un gobierno local que trata de dar respuesta a los problemas de infraestructuras y que ha comenzado a cobrar impuestos, cosa que no encaja con las tesis del anarcocapitalismo.

En cualquier caso, la experiencia de Gurgaon es un ejemplo que nos plantea interesantes reflexiones sobre el papel de las empresas en el desarrollo de una región, la intervención del Estado y el equilibrio entre el sector público y la empresa privada.

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