Comisión de gestión

La comisión de gestión es aquella que cobra el administrador de un fondo de inversión por hacer crecer el dinero de su cliente.

Con dicha recaudación, la sociedad gestora de fondos busca retribuir a sus analistas, aquellos profesionales que se especializan en diseñar estrategias para rentabilizar capitales en los mercados financieros.

Además, con los ingresos obtenidos por la comisión de gestión, la empresa administradora podrá cubrir diversos gastos operativos. Estos son, por ejemplo, el pago del alquiler y de los servicios básicos de sus oficinas.

Características de la comisión de gestión

Entre las características de la comisión de gestión destacan:

  • Es uno de los principales cargos que cobra una gestora de fondos.
  • Es diferente a las comisiones o gastos de custodia, que son aquellos impuestos exclusivamente por mantener almacenados los activos de una persona (natural o jurídica).
  • La comisión de gestión se calcula usualmente por cada día que la sociedad ha administrado el fondo. Esto la diferencia, por ejemplo, de la comisión de suscripción, que es un pago único que no depende del periodo de permanencia del cliente.
  • Por lo anteriormente explicado, si el inversionista tiene un horizonte de largo plazo, buscará que la comisión de gestión sea lo más baja posible. Ello, debido a que el cobro será más alto si se queda más tiempo en el fondo.
  • Se descuenta directamente del dinero depositado en el fondo de inversión, es decir, no requiere de un desembolso adicional del cliente.
  • Puede fijarse como un porcentaje del capital invertido, de los resultados, o una combinación de ambas variables. De ser el segundo caso, se crean incentivos para que la gestora genere ganancias a sus clientes. Sin embargo, el administrador del fondo preferirá la primera o tercera modalidad para asegurarse un ingreso mínimo.

Comisión de gestión en España

La comisión de gestión en España obedece a límites anuales, dependiendo de la categoría a la que pertenece. Hay tres opciones:

  • Si se calcula solo sobre el patrimonio invertido, el máximo es de 2,25% para los Fondos de Inversión Mobiliaria(FIM) y de 1% para Fondos de Inversión en Activos del Mercado Monetario (FIAMM).
  • Si depende solo de la rentabilidad obtenida por el gestor, el límite es 18% en los FIM y 10% en los FIAMM. En este caso, también se le conoce como comisión de éxito.
  • Si el cálculo es mixto, los máximos son el 1,35% del capital del inversionista más el 9% de los resultados, si nos referimos a los FIM. Igualmente, se establece un tope del 0,67% del patrimonio más el 3,33% de las ganancias conseguidas, para los FIAMM.

Cabe explicar que los FIM son aquellos fondos que invierten casi en su totalidad en activos financieros (de renta fija y renta variable) que cotizan en el mercado de valores. En tanto, los FIAMM colocan su capital exclusivamente en instrumentos de bajo riesgo y alta liquidez como Letras del Tesoro..

Ejemplo de Comisión de gestión

Veamos un ejemplo de comisión de gestión. Supongamos que Juan López invierte US$ 5.000 en un FIM en España. El cobro será solo sobre el capital invertido y es igual al máximo imponible, es decir, 1%.

Entonces, la comisión que pagará el inversionista será de US$ 50 anuales. Este monto no se cobra de un momento a otro, sino que se va deduciendo un pequeño importe diario al capital administrado hasta acumular un cobro de US$ 50 al culminar los doce meses.

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