Los Estados Financieros son un espejo de la contabilidad de una empresa. Reflejan las actividades económicas que se realizan en un determinado período.

Los Estados Financieros se clasifican en:

  1. Balance General:

Se define como el documento contable que informa acerca de la situación de la empresa, presentando sus derechos y obligaciones, así como su capital y reservas, valorados de acuerdo a los criterios de contabilidad generalmente aceptados.

En el Balance se muestran:

  • Activos: Dinero en efectivo, dinero depositado en el banco o bienes.
  • Pasivos: Deudas de la empresa con bancos, proveedores y otras entidades financieras.
  • Patrimonio: Aportaciones realizadas por los socios y beneficios que ha generado la empresa.

2.  Cuenta de pérdidas y ganancias:

Compara los ingresos de la empresa con los costes de la misma, y muestra si ha habido beneficios para pagar dividendos. Dentro de ésta, tenemos dos elementos:

  • Ingresos: Son entradas de recursos o eliminación de obligaciones que generan incrementos de patrimonio.
  • Gastos: Salidas de recursos que disminuyen el activo o incrementos en el pasivo.

3.  Cambios en el patrimonio:

Muestra las variaciones en las entradas y salidas en las operaciones de la empresa entre el inicio del período y el final del mismo, generalmente un año.

4.  Flujos de efectivo:

Muestra las fuentes, regularidad y uso del efectivo de la empresa, usando estimaciones directas (la más utilizada) o indirectas. La estimación directa muestra el efectivo neto generado por las operaciones. Esta variable es de vital importancia para analizar la situación de la empresa ya que refleja su liquidez.