Se denominan gastos financieros a todos aquellos gastos que derivan de la obtención de financiación o titularidad de cualquier pasivo financiero. Afectan tanto a las empresas como a los individuos.

Uno de los gastos financieros más comunes es el tipo de interés pagado por las deudas. Esto permite al prestamista obtener un beneficio, expresado como un porcentaje, basado en la cantidad actual que se ha proporcionado al prestatario. Las tasas de interés pueden variar dependiendo del tipo de financiación elegido y la solvencia del prestatario.

Otros de los gastos financieros más habituales son las comisiones. Éstas se suelen originar al realizar operaciones con bancos, cajas o entidades de crédito. Las comisiones pueden ser de muchos tipos como por ejemplo las comisiones por mantenimiento de la cuenta, comisiones por cancelación de un préstamo, comisiones de apertura, de comisiones de la tarjeta, etc.

En contabilidad, son una parte fundamental de la cuenta de resultados, como podemos ver en la tabla de abajo, los gastos financieros se restan del resultado ordinario de la empresa.

Aunque varía según el país, normalmente los gastos financieros son deducibles, justificándose con el contrato o extracto establecido. En España por ejemplo, los gastos financieros son deducibles de la actividad económica, tanto para sociedades como autónomos.

Tipos de gastos financieros

Existen multitud de gastos financieros. Para realizar el listado hemos utilizado la clasificación que establece el Plan General Contable de España. De este modo, englobamos en esta categoría:

  • Intereses de obligaciones y bonos: importe a devengar en el ejercicio procedente de la financiación ajena instrumentada en valores representativos de deuda.
  • Intereses de deudas: cuantía a pagar en función de los préstamos recibidos y otras deudas pendientes de amortizar.
  • Gastos por dividendos de acciones o participaciones consideradas como pasivos financieros: importe a devengar en el ejercicio procedente de la financiación ajena –instrumentada en acciones o participaciones de capital que deban contabilizarse como pasivo–.
  • Intereses por descuento de efectos “factoring”: montante a pagar por la empresa a la entidad con la que firmó un contrato de factoraje.
  • Pérdidas de valor de activos financieros: se dan cuando el «valor razonable» de los activos financieros sufren una reclasificación a la baja o aumenta el valor de los pasivos financieros de esta categoría.
  • Gastos por actualización de provisiones (montante correspondiente a los ajustes de valor de éstas): o lo que es lo mismo, recursos que se conservan al contraer una obligación con el objeto de guardarlos hasta pagar la factura.
  • Pérdidas en participaciones y valores representativos de deuda: montante fruto de la baja, enajenación, o cancelación de valores representativos de deuda e instrumentos de patrimonio.
  • Pérdida de créditos no comerciales: cuantía procedente de la insolvencia de esta clase de créditos (aquella puesta a disposiciónde la empresa y concedida por una entidad financiera).
  • Pérdidas por diferencias negativas de cambio: aquellas que se producen al cambiar de una moneda a otra distinta de la funcional (euros en España, por ejemplo).
  • Otros gastos financieros: engloba aquellos gastos no recogidos en los anteriores subgrupos. Un ejemplo son las primas de seguros relacionados con riesgos financieros.

Los gastos financieros en la cuenta de resultados

La típica estructura de la cuenta de resultados es la siguiente:

 Cuenta de resultados

Ejemplo
   Ingresos o ventas netas100
– Costes directos de los bienes vendidos-50
   Margen Bruto50
– Gastos generales, de personal y administrativos-20
   EBITDA30
– Gastos de amortización y provisiones-5
   Beneficio antes de intereses e impuestos (BAIT) o EBIT25
+ Ingresos extraordinarios1
– Gastos extraordinarios-2
   Resultado ordinario24
+ Ingresos financieros2
– Gastos financieros-3
   Beneficio antes de impuestos (BAT) o EBT23
Impuesto de sociedades7
   BENEFICIO NETO O RESULTADO DEL EJERCICIO16

Además, se pueden añadir algunos pasos más intermedios, por ejemplo, si la empresa tiene operaciones interrumipdas, el beneficio después de descontar los impuestos se llamaría beneficio de las operaciones continuadas y sumando el resultado de las operaciones interrumpidas obtendríamos el beneficio net