La volatilidad es el término que mide la variabilidad de las trayectorias o fluctuaciones de los precios, de las rentabilidades de un activo financiero, de los tipos de interés y, en general, de cualquier activo financiero en el mercado.

Si el precio de un activo se mueve mucho y muy rápido se dice que ese precio es muy volátil. Como veremos más abajo en muchos ámbitos se utiliza la desviación típica como medida de la volatilidad.

Por tanto, hay que tener en cuenta que la volatilidad sólo mide el comportamiento pasado del fondo. No debe confundirse con el riesgo futuro, aunque normalmente, los precios que han sido volátiles en el pasado siguen siéndolo en el futuro. Aún así, los analistas aseguran que la única manera de palpar los posibles riesgos futuros del fondo del inversor es a través del examen de su cartera.

Volatilidad de las inversiones

Concretamente, la volatilidad es un concepto que se utiliza cada vez más en el ámbito financiero y en el mundo de los fondos de inversión. La volatilidad registra muestra cómo la rentabilidad de un fondo determinado se ha desviado de su media histórica, por ello se utiliza la desviación típica como indicador de volatilidad.

Así, una desviación típica alta significa que las rentabilidades (generalmente se emplean datos mensuales) del fondo han experimentado fuertes variaciones, mientras que una desviación típica baja indica que esas rentabilidades han sido mucho más estables en el tiempo. Lógicamente, cuanto mayor sea la desviación típica mayor será la pérdida potencial para el partícipe y, por consiguiente, mayor su riesgo. Veamos un sencillo ejemplo práctico sobre las rentabilidades de dos fondos de inversión de la famosa gestora Bestinver:

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Se puede decir entonces comparando las rentabilidades históricas de ambos fondos de inversión, que el fondo Bestinfond tiene una volatilidad inferior a la de Bestinver Internacional. Esto quiere decir que el comportamiento de las rentabilidades por parte de Bestinfond ha fluctuado en torno a la media histórica, es decir, los valores en media se han alejado menos que el otro fondo que tiene una volatilidad superior.

Pero la volatilidad, por sí sola, no ofrece mucha información al partícipe. ¿Qué significa, por ejemplo, que un fondo tenga una volatilidad anual del 20%? De ahí la importancia de comparar la volatilidad del fondo con la media de su categoría y las medias de las categorías entre ellas. Además, como hemos mencionado al principio, la volatilidad mide el comportamiento pasado, por lo que en un futuro no tiene porque comportarse de la misma manera.

En los fondos de renta variable, es importante realizar un análisis sectorial y regional para conocer cuál es la exposición a cada sector o región. En los fondos de renta fija será necesario conocer la duración de los bonos para determinar el riesgo ante subidas de los tipos de interés. En los fondos mixtos, es necesario ver la ponderación a renta fija y renta variable para conocer la sensibilidad a cada uno de los puntos comentados.

Es fundamental saber los factores de riesgo de cada fondo, tanto a través de la volatilidad como haciendo un análisis de la cartera.

Volatilidad en el mercado

En este caso, la forma más común de medir de la volatilidad del mercado es mediante el índice VIX. Es un indicador global que aunque se calcula con acciones de Estados Unidos tiene influencia a nivel mundial. Dicho índice, nos indica si es elevado que en el mercado hay miedo y pesimismo, momento en el que toma una relación negativa con el S&P 500 (correlación negativa). Por lo tanto, podemos concluir que tiene una correlación negativa con la bolsa americana pues es la volatilidad del mercado de opciones de Chicago.

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