Paradoja del ahorro

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La paradoja del ahorro, paradoja de austeridad o paradoja de frugalidad, es una teoría keynesiana que establece que, en recesión económica, si los individuos deciden ahorrar más acabarán ahorrando menos.

¿Cómo puede ocurrir que si alguien decide ahorrar más en realidad ahorre menos? Parece extraño pero por eso es una paradoja. Vale la pena mencionar que una paradoja es un hecho contrario a lo que nos parece lógico.

John Maynard Keynes, el creador de esta paradoja, explicó por qué ocurre esta paradoja y se basó en su modelo de demanda agregada para explicarlo.

Explicación de la paradoja del ahorro

Para Keynes, lo que ocurre es que debido a la reducción del consumo (C) la actividad económica (PIB) se reduce. ¿Por qué esto?

Si los agentes (familias y empresas) consumen menos, los empresarios reciben menos ingresos. Al recibir menos ingresos, deben despedir a parte del personal y el desempleo aumenta. Al aumentar el desempleo, las familias por miedo a quedarse sin empleo ahorran más por si los echan de su trabajo. La destrucción de empleo, produce que la renta de las familias caiga ya que cuando no tienes trabajo, generalmente, ganas menos dinero. Las familias, ante el miedo, ahorran cada vez más, provocando así que cada vez la renta sea menor y, consecuentemente, el ahorro agregado cada vez sea menor.

Keynes explica su paradoja del ahorro en los casos de recesión económica. Esto es, en aquellos casos en los que suponemos que la renta de los agentes económicos se mantiene constante. Esto es lo que llamamos en economía ceteris paribus. Si la inversión (I), el consumo (C) u otras factores están aumentando no se cumple la paradoja.

La fórmula de la demanda agregada

Para explicar más en detalle por qué se produce, según Keynes, este hecho, debemos conocer la fórmula de la demanda agregada (DA). El modelo keynesiano establece lo siguiente:

DA = C + I + G + (X – M)

Donde:

La clave fundamental de esta paradoja se encuentra en el consumo (C). ¿Por qué? Porque si ahorramos no consumimos. En otras palabras, todo lo que dedicamos a ahorrar no lo dedicamos a consumo.

Para simplificar más la explicación diremos que la demanda agregada (DA) es una referencia del ingreso total de la economía. En este sentido, producto interior bruto (PIB) y demanda agregada (DA) son lo mismo.

Ejemplo de la paradoja del ahorro

Como quizá todo esto de la paradoja del ahorro parezca enrevesado y un poco abstracto vamos a ver un ejemplo con números. Supongamos las siguientes variables:

  • C = 80
  • I = 10
  • G = 10
  • X = 5
  • M = 5

PIB = 80 + 10 + 10 + (5 – 5) = 100

Es decir, el PIB o DA es igual a 100 unidades monetarias.

La renta de las familias es el total de consumo (C) y ahorro (S). En esta economía vamos a establecer la siguiente relación:

Renta de las familias = C + S

Si sumamos todo lo que consumimos y todo lo que ahorramos tenemos, en definitiva, la renta total que obtenemos. Pongamos que el ahorro (S) es 20.

Renta de las familias = 80 + 20 = 100

Ahora vamos a comprobar el efecto ceteris paribus de que los individuos decidan ahorrar más. En lugar de ahorrar 20 deciden ahorrar 30. En consecuencia, pasan de consumir 80 a consumir 70. Así, si quieren ahorrar más, tendrán que consumir menos. ¿Qué ocurre cuando el consumo (C) se reduce? Veamos:

  • Consumo de 80 unidades monetarias

PIB = 80 + 10 + 10 + (5 – 5) = 100

  • Consumo de 70 unidades monetarias

PIB = 70 + 10 + 10 + (5 – 5) = 90

Como vemos en la fórmula, si todas las demás variables (inversión, gasto público, exportaciones e importaciones) se mantienen en el mismo nivel y se reduce el consumo debido a un aumento del ahorro, lo que ocurre es que el PIB cae de 100 a 90 unidades monetarias.

Críticas a la paradoja del ahorro

Es muy importante entender que el hecho de que Keynes, un gran economista, estableciera esta paradoja no tiene que indicar que, necesariamente, deba ser así. Recordemos que estamos ante un supuesto ceteris paribus.

En el ejemplo anterior hemos visto cómo se la actividad económica se reduce de 100 a 90 debido a la reducción del consumo. Sin embargo, podríamos suponer que ya que en el país se está reduciendo la actividad, los empresarios piensan en vender su producto en el exterior (exportaciones).

Si las exportaciones netas (X – M) aumentarán en 10. Entonces el PIB se mantendría constante y, a grandes rasgos, no se produciría esta paradoja.

Otra de las críticas a esta teoría keynesiana proviene de aquellos que afirman que el ahorro no es malo. Si los agentes económicos ahorran ahora, puede que la actividad se reduzca. Sin embargo, a largo plazo todo ese ahorro es susceptible de ser dedicado a consumo o inversión lo que produciría un aumento superior de la actividad económica.

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1 comentario en “Paradoja del ahorro”

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