Tipos de acciones

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Existen, a grandes rasgos, dos tipos de acciones: las acciones ordinarias y las acciones preferentes. En este artículo se analizan estos dos tipos de acciones.

Las acciones, al igual que otros conceptos económicos, se pueden clasificar teniendo en cuenta diferentes factores. Por ejemplo, podríamos clasificar las acciones según su riesgo, su rentabilidad, según algunos ratios. Ahora bien técnicamente, existen dos tipos de acciones.

Dicho de otro modo, existen dos tipos de acciones atendiendo a su tipología:

Acciones Ordinarias

Las acciones ordinarias son una alternativa de financiación para las empresas. En lugar de los préstamos bancarios, la emisión de nuevas acciones en una oferta de suscripción no afecta a su capacidad de endeudamiento y no están obligadas a repartir dividendos. Es una forma satisfactoria de obtener capital para el crecimiento y fortalecimiento de la empresa.

Otorgan a su poseedor el derecho a voto en las asambleas. Las asambleas anuales se denominan asambleas ordinarias. En esas asambleas se vota si el beneficio del ejercicio se reparte o se reinvierte. También se realizan asambleas extraordinarias con el fin de solucionar intereses de la sociedad. Además de la opción a voto, dan derechos económicos (reparto de beneficios) en la misma proporción en que participan en el capital social de la empresa.

Acciones preferentes

Las acciones preferentes son instrumentos complejos donde los dividendos a los que se tiene derecho están predeterminados. Normalmente, estos dividendos están condicionados a la obtención de resultados positivos. Según el tipo de contrato el dividendo puede ser acumulativo en caso de obtener pérdidas durante el ejercicio.

Una de las ventajas de estas acciones es que en caso de liquidación de la empresa los poseedores de acciones preferentes tienen prioridad frente a otros. Es decir, si la empresa desaparece primero se les devuelve el dinero a los accionistas preferentes y luego a los ordinarios. No obstante, los acreedores siempre irán antes que los accionistas (los accionistas son los últimos en cobrar). El valor de liquidación de las acciones puede estar prefijado o condicionado al valor de las acciones ordinarias.

La desventaja de este instrumento es que no dispone de un mercado secundario organizado (no cotizan en bolsa) donde poner a la venta, por lo que su liquidez es bastante limitada. Además no tienen derecho a voto en las asambleas de la empresa.

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