Un activo es un recurso con valor económico que alguien posee con la intención de que genere un beneficio futuro. En contabilidad, representa todos los bienes y derechos de una empresa, adquiridos en el pasado y con los que esperan obtener beneficios futuros. Son ejemplos de activo un local, una furgoneta, una patente, un ordenador, las materias primas, las inversiones financieras o los derechos de cobro.

El activo además, es una de las dos partes del balance de situación. En él encontramos las diferentes cuentas que abarcan los bienes y derechos de cobro (lo que se nos debe por la venta de mercancías o de servicios). Tienen en común que son resultado de sucesos pasados y son capaces de generar rendimientos económicos en el futuro.

El activo de una empresa representa su masa patrimonial y se conoce también como estructura económica, mientras que el pasivo se conoce como estructura financiera, porque es la estructura que sirve para financiar el activo.

Los requisitos que una cuenta contable debe cumplir para ser considerada como activo son los siguientes:

  • El suceso que origina un activo deber haber finalizado.
  • Como consecuencia la empresa debe haber adquirido el control económico de los bienes derecho y recursos.
  • De ese control se espera obtener beneficios económicos en el futuro.

Dependiendo de la empresa y la naturaleza de su actividad los activos cambian de forma diferente. Por ejemplo, para una empresa de transporte su principal activo serán los camiones, que cada 7 años se reemplazarán y sin embargo, en el caso de una fábrica de muebles utilizará sus instalaciones durante muchos años, pero la madera que utiliza para fabricar muebles la tendrá que comprar continuamente.

Clases de activo

El activo se divide en dos masas patrimoniales, que se distinguen por su función en el ciclo de explotación. Los activos que más rotan, como las materias primas para producir y el dinero de caja, forman el activo corriente, que compone los activos de mayor liquidez. Mientras que los activos más duraderos y menos líquidos forman el activo no corriente, que se convierten en liquidez mediante la amortización.

Activo corriente: Se hacen efectivos en un periodo inferior a un año. Por ejemplo el inventario y la tesorería.

Activo no corriente: Tienen una vida útil superior a un año. Por ejemplo, los edificios, los vehículos y la maquinaria.

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