Richard Cantillon

Lectura: 6 min

Richard Cantillon fue un economista, banquero y especulador. Algunos autores lo consideran el padre de la ciencia económica. Su influencia fue muy importante para el desarrollo de la fisiocracia y de la economía clásica.

Se cree que Richard Cantillon nació en la década de 1680, en el condado de Kerry (Irlanda). A mediados de la primera década del siglo XVIII, se trasladó a Francia, donde obtuvo la ciudadanía. En 1711, fue nombrado contador bajo las órdenes Tesorero General británico, James Bridges en España. En este país, organizaba los pagos a los prisioneros de guerra británicos durante la Guerra de Sucesión Española. Durante esta etapa cultivó contactos comerciales y políticos y adquirió los conceptos básicos de la banca y el comercio internacional.

Cantillon fue un banquero de éxito

A su regresó a París comenzó a trabajar en un banco de su familia. En 1716, y gracias al apoyo de James Bridge, adquirió parte de la entidad. En pocos años se consolidó como un banquero de éxito, especializado en la realización de transferencias de dinero entre París y Londres.

El éxito de Richard Cantillon coincidió con el ascenso del mercantilista John Law a director de la política financiera de la corona francesa. Entre ellos se estableció una relación de amistad que les llevó a hacer negocios juntos. De hecho, Cantillon fue uno de los primeros accionistas de la Compañía del Mississippi, creada por Law, que disfrutaría del monopolio para comerciar con los colonos franceses de Norteamérica.

A cambio, de la concesión de monopolio, Law prometió al gobierno francés que financiaría su deuda con tasas de interés bajas. El resultado fue una enorme inflación que generó una burbuja especulativa que duró tres años, entre 1717 y 1720, sobre las acciones de la Compañía del Mississippi. Es cierto que esta situación permitió que muchos se enriquecieran, pero también que, al reventar la burbuja económica, gran parte de ellos se arruinasen,

Una fortuna gracias a la especulación

Cantillon, supo anticipar el pinchazo de la burbuja y tomó las medidas apropiadas para beneficiarse de la situación. Mientras socios y clientes se lanzaban a la vorágine de comprar acciones de la compañía a un precio muy inflado, él les prestaba el dinero. Con el dinero logrado, se marchó a Italia.

Cuando estalló la crisis, persiguió a sus clientes para que liquidaran sus deudas. De forma usurera aplicó unos tipos de interés de hasta el 55% y que incorporaban una enorme prima de inflación. Con esta operación aumentó, todavía más, su fortuna. Sin embargo, su actuación le granjeó el odio y rencor de antiguos clientes y socios, que le responsabilizaron de lo ocurrido. En consecuencia, Cantillon se vio involucrado en innumerables demandas presentadas por sus deudores y amenazas de muerte.

En 1722, Cantillon se casó con Mary Mahony, hija del Conde Daniel O’Mahony, un rico mercader y ex general irlandés. Con una inmensa fortuna, pasó gran parte del tiempo viajando por Europa. Tuvieron dos hijos, uno de los cuales murió muy pronto. En sus viajes son frecuentes las visitas a París, aunque su ubica su residencia en Londres. Fue en esta ciudad en la que, al parecer, falleció en mayo de 1734, en un incendio que devastó su casa. Sin embargo, existe otra teoría defendida por Antoine Murphy, uno de sus biógrafos, quien afirma que tras fingir su muerte marchó a Surinam para escapar del acoso de sus deudores.

El «Essai»: la aportación de Richard Cantillon a la ciencia económica

Richard Cantillon fue un astuto hombre de negocios que supo prever la evolución económica de Francia y obrar en favor de sus propios intereses. Pero además de esa faceta práctica y, sobre todo, pragmática, también realizó importantes aportaciones teóricas a la ciencia económica. De hecho, existen autores que le consideran el verdadero fundador de la economía moderna, cuatro décadas antes de la publicación de La riqueza de las naciones de Adam Smith.

El único de sus textos que nos ha llegado hasta la actualidad es el «Essai sur la nature du commerce en général». Se escribió hacia 1730 y se publicó de forma póstuma en 1755. Aunque fue muy influyente para el desarrollo de la fisiocracia y de la economía clásica, poco a poco cayó en el olvido, eclipsada por la obra de Adam Smith. A finales del siglo XIX, fue redescubierta por el economista inglés William Stanley Jevons, quien definió el «Essai» como la «cuna de la economía política«.

Fundamentalmente, la obra se divide en tres partes: la primera se ocupa principalmente de la riqueza, la segunda de los precios y el dinero, y la tercera del comercio exterior y el tipo de cambio.

Valor intrínseco y precio de mercado

Para Cantillon, todos los bienes tenían un valor intrínseco y a su vez un precio de mercado. Identificó el valor intrínseco como el coste de producirlo más un cierto beneficio normal. De hecho, Cantillon pensaba que el valor intrínseco de un bien venía dado por la suma de tierra y trabajo usados para obtenerlo.

Señaló que cuando el valor intrínseco y el precio de mercado divergían, era el momento en el que surgían las oportunidades de beneficio,. Algo que, a su vez, hacía que más empresarios tuvieran interés en proveer ese bien.

La importancia del empresario

Richard Cantillon fue el primero en dar un papel central a la figura del empresario en el funcionamiento de la economía como circuito. Para él, el empresario es una persona que compra factores de producción y bienes a un precio determinado para revenderlos a un precio incierto. El mérito de su actividad radica precisamente en esta incertidumbre sobre si sus productos se venderán o no y a qué precio.

Equilibrio, liberalismo económico y seguridad jurídica

Cantillon señaló tres cuestiones claves para el desarrollo de la economía clásica y del liberalismo económico.

  1. La primera, que la economía tendía a una situación de equilibrio por el papel de los empresarios que buscaban su bien individual, anticipando la idea de la mano invisible de Adam Smith.
  2. En segundo lugar, que la economía funcionaba mejor cuanto menos intervenía el Estado, por lo que era partidario del «laissez faire».
  3. La tercera, que era imprescindible una situación seguridad jurídica en relación con los derechos de propiedad, sin la cual el mercado no podría funcionar.

La importancia de la circulación del dinero

Para Richard Cantillon, la economía es un proceso circular que implica la interacción entre ingresos, gastos y productos, de tal forma gasto de una persona forma el ingreso de otra persona.

Además, considera que existe una vinculación entre los precios y la cantidad de dinero, como ya advirtió Martín de Azpilcueta y otros miembros de la Escuela de Salamanca. Sin embargo, señala que existen otros factores, como la velocidad a la que se mueve, ya que si el dinero llegase a manos de individuos que lo gastan o invierten, la consecuencia sería un incremento de los precios y de la tasa de interés. Si, en cambio, el nuevo dinero cayese en manos de ahorradores, se produciría una bajada de la tasa de interés disminuirá, y los precios se verían menos afectados.

Con estas aportaciones es evidente que Richard de Cantillon ha sido una de las figuras más influyentes en la historia de la economía, en cuestiones tan relevantes como el papel del Estado o la política monetaria. Todo ello, a pesar de que solo se ha conservado uno de sus escrito y de su ajetreada vida.

Comparte este artículo

SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO, TE RECOMENDAMOS LEER:

Deja un comentario